Publicado originalmente el 28/08/2026
Redacción Canal Abierto | La decisión del Gobierno nacional y la Armada de trasladar a la Base Naval Puerto Belgrano, en Bahía Blanca, parte de las actividades que actualmente se concentran en la Base Aeronaval Punta Indio encendió la alarma en Verónica y en toda la comunidad de Punta Indio. La medida, justificada por razones presupuestarias y enmarcada en un proceso de reestructuración de las Fuerzas Armadas, implica el traslado de alrededor de casi 200 trabajadores civiles y 300 efectivos con sus familias y una reducción significativa de la actividad que históricamente se desarrolla en la base.
El impacto excede largamente el ámbito militar. Punta Indio es el principal empleador de la zona y una pieza central de la economía local: actualmente trabajan allí más de 500 personas, entre civiles y militares, y buena parte de los recursos destinados a salarios y funcionamiento de la base terminan circulando en los comercios y empresas de la localidad. Por eso, el anuncio provocó una rápida reacción de trabajadores, autoridades y organizaciones locales, con un reclamo que atravesó incluso las fronteras partidarias.
Una multisectorial de sindicatos, organizaciones e instituciones de la sociedad, las iglesias, legisladores y dirigentes se mantiene movilizada desde hace dos semanas con un agenda nutrida de reuniones con diputados y senadores nacionales, acciones de difusión, marchas protestas y gestiones de todo tipo para intentar detener el avance de la motosierra mileísta. La Provincia de Buenos Aires tambien se encuentra al frente del reclamo.
Al frente de la gran asamblea se mantienen, entre otros, el intendente David Angueira, de Unión por la Patria, y Dabel Roblin, trabajador civil de la base aeronaval, Secretario General de ATE Punta Indio-Magdalena y Secretario de Asuntos Nacionales de ATE Provincia de Buenos Aires, quien en esta charla con Canal Abierto aseguró que la medida, de concretarse, afectaría drásticamente “al pueblo del pueblo de Verónica, que tiene 8.600 habitantes en un distrito que tiene 12.500 habitantes, ya que va a dejar de circular todos los meses un volumen de 600 millones de pesos y otros 120 millones en concepto de operativos y demás que hace la Armada de mantenimiento”.
“Se van a llevar la escuadrilla de reconocimiento de vigilancia marítima, que esos son los aviones B200, un avión que sirve para la custodia, para cuidar nuestra plataforma marítima, para búsqueda, tiene equipo de salvamento, que se hizo en Punta Indio. Y lo más grave de todo es que nos quieren llevar la escuela de aviación naval. Es la escuela donde se formaron todos los pilotos de la Armada. Por ejemplo los pilotos que en la guerra de Malvinas hundieron el Sheffield, se formaron esa base”, explica el dirigente.
Pero detrás del ajuste presupuestario aparece también una discusión de fondo dentro de la propia Armada. Informes internos, trabajadores y efectivos advierten sobre el riesgo de perder capacidades técnicas y operativas construidas durante décadas. La preocupación es que una reducción presentada como una reorganización termine convirtiéndose en una pérdida de capacidades difíciles de recuperar en el futuro.
“En el mismo anuncio –sigue Roblin- también nos dicen que la base va a quedar, que va a quedar una estación, se van a llevar los aviones pero nos van a dejar una estación. Eso a nosotros no nos sirve de absolutamente nada. Eso, como lo decimos, es entregarnos al Ministerio de Desregulación, a los Sturzenegger de la vida para que hagan con nosotros lo que están haciendo, lo que hizo ya con 75.000 o más trabajadores del Estado. Eso no es una solución para nosotros, sino que sigue siendo un problema”.
ATE y la CTA Autónoma encabezaron este jueves una gran marcha al Ministerio de Defensa en el marco de un paro total de actividades en reclamo de mejoras laborales y salariales de todo el personal civil de las Fuerzas Armadas y en repudio al anuncio del Gobierno de cerrar la base.

Sobre el tema, alerta el titular de la seccional sindical: “Estamos en una situación ya de por sí complicada y con esto lo que nos están haciendo nos están pegando una estocada final. Por eso nosotros no somos exagerados cuando le decimos a la autoridad de la Armada que por favor midan el daño que está haciendo porque se van a llevar la vida de muchos de nosotros, por lo menos un pedazo de la vida porque nos están haciendo mucho daño a los trabajadores y a la sociedad de Verónica”.

“Y lo más grave de todo es que sí sabemos nosotros, porque es nuestro trabajo de años, toda la vida lo hicimos, que ese traslado es inviable en todos términos técnicos, no hay forma de que esos aviones puedan volar en la base Espora. Los que trabajamos en los aviones somos todos técnicos aeronáuticos que nos hemos capacitado para hacerlo, que la misma armada nos ha homologado. Hay normas, algunas son internacionales, y cada operario que trabaja en un avión tiene que estar homologado y certificado por esa norma técnica para cada avión. En Bahía Blanca hay excelentes compañeros como nosotros homologados, pero para otro avión. Los únicos técnicos homologados que pueden trabajar en esos aviones están en Punta Indio. El taller habilitado, el único que puede trabajar en está en Punta Indio, no están en otro lugar. No hay forma que puedan mover los talleres ahí. Se fabrican piezas de aviones, hay herramientas, máquinas que están en lugares donde no está ni siquiera contaminado por el aire. Son trabajos de extrema delicadeza, muy técnicos”, describe.
“Los aviones van a quedar en la pista cuando tengan una falla o algo, porque no va a haber quién los pueda tocar, además de que van a una zona donde el clima de Bahía Blanca no es el que los alumnos necesitan para volar, hay mucho viento”, completa.
La transformación de Punta Indio en una instalación de actividad mucho más limitada deja así abiertos varios interrogantes: qué lugar ocupará la base en la estructura de la Armada, qué ocurrirá con sus trabajadores y con la economía de la región y, sobre todo, hasta dónde llegará el proceso de reestructuración de una institución que atraviesa desde hace años fuertes restricciones presupuestarias.
Analizando las políticas que llevan a conflictos como el de Punta Indio, el representante de ATE observa: “El hilo rector es este acuerdo con el Fondo Monetario Internacional, con Estados Unidos, la destrucción de todo lo que es la soberanía nacional, entrega de nuestros recursos naturales, la minería, los glaciares, el mar, la vía troncal del Paraná, y en ese sentido, desde el punto de vista de ellos, la base de Punta Indio puede ser hasta algo que les esté molestando por la ubicación estratégica que tiene en la desembocadura del Río de la Plata”.
La base, la lucha
“En Verónica hicimos una multisectorial, todos alineados con las diferencias que podemos llegar a tener, pero todos entendemos que si ocurre esto, Verónica queda un pueblo totalmente inviable por donde lo mires, presupuestariamente es inviable. Se van a perder alumnos en las escuelas, docentes, van a tener que cerrar más negocios de los que ya están cerrando”, advierte Dabel Roblin.
“Tienen que rápido resolver porque nosotros no tenemos otra salida. Nos acorralaron. La Armada, que es la que tomó la decisión, nos arrinconó y necesitamos que rápidamente nos saquen de ahí quienes nos deberían, además, estar cuidando, porque muchas veces hubo intentos, pero los intentos vinieron por el lado de la política y fue la Armada la que dio respuesta por nosotros y nosotros también dimos la respuesta”
Además, el trabajador reclama: “Nosotros le hemos servido a la Armada en nuestro rol civil a lo largo de los años, bueno, ahora nos deben cuidar en esto, sabiendo lo que cuidan, sabiendo lo que el trabajador civil les ha dado, ellos subieron a los aviones y volaron porque nosotros se los atendimos y se los pusimos para que puedan volar. Es nuestro trabajo, nos sentimos orgullosos de eso y lo que tienen que hacer rápidamente es cambiar la decisión que saben que la tomaron mal”.
“Vemos que la gente está reaccionando, se está dando cuenta de lo que está pasando. Algunos cuando supimos quién había ganado las elecciones sabíamos que todo esto iba a pasar. Algunos creyeron que iban a estar del lado de la manija de la motosierra, sin saber que estaban del lado de la espada”, subrayo, y convocó: “A la sociedad de Verónica, esto tiene que cambiar, no puede seguir así, hay que corregir. Es un país rico, que pelea, que lucha, que tiene industria, que la gente tiene ganas, pero no puede ser que sigamos entregando todo como estamos entregando”
“Este Gobierno se tiene que ir urgente porque el daño que está haciendo hoy, la gente de Verónica, los trabajadores civiles lo estamos viviendo en carne propia. Hay otros, muchos antes que nosotros que la pasaron y hay otros junto con nosotros, y después de nosotros, que la van a pasar, si no hacemos algo rápidamente para que deje de ser Milei presidente”, sintetizó Dabel Roblin.
Entrevista: Leo Vázquez
Equipo audiovisual: Pablo Martínez Levy, Ramiro Lorenzo y Nahuel Croza
