Publicada el 21 de septiembre de 2026
Redacción Canal Abierto | La semana pasada la organización israelí de derechos humanos, B’Tselem publicó un reporte titulado “El proyecto de eliminación”, que denuncia “el desmantelamiento sistemático israelí de la vida colectiva palestina en Cisjordania”.
En una entrevista con Democracy Now, Ori Givati, director de Relaciones Internacionales de B’Tselem, explicó: “Durante demasiado tiempo, las políticas de Israel en Cisjordania han sido tomadas o consideradas de manera aislada”. Sin embargo, “lo que descubrimos es que, de hecho, existe una lógica muy coherente detrás de todas ellas, que es la lógica de la eliminación de la vida colectiva del pueblo palestino en Cisjordania”.
El reporte denuncia que la misma “lógica de eliminación” que –en otra escala- se está llevando adelante en la Franja de Gaza, se viene recrudeciendo en Cisjordania, la otra región palestina bajo ocupación israelí, desde fines de 2022.
Así lo explicaba Ori Givati al ser consultado por los periodistas de Democracy Now! de si había algo de nuevo en lo que estaba ocurriendo en Cisjordania: “En el informe hablamos de las décadas, pero también hablamos, sin duda, de cómo desde octubre de 2023, desde la elección de este gobierno en 2022, la escala, la velocidad y la transparencia de todos esos elementos diferentes se intensificaron significativamente”.
“La lógica de la eliminación –detalló- se manifiesta en su forma más extrema en el genocidio de Gaza, y se está produciendo en todos los territorios que controla Israel. Sin duda, estamos viendo cómo muchos de los mecanismos y herramientas que se utilizaron -y que aún se utilizan; el genocidio continúa en Gaza mientras hablamos- se implementan en Cisjordania”.
“Prácticas como el bombardeo aéreo, por ejemplo, que no habíamos visto en Cisjordania durante muchos años, han vuelto a ponerse en práctica. Estamos hablando de que en Gaza más de 20.000 menores, niños y adolescentes fueron asesinados por Israel como parte de su genocidio. En Cisjordania también estamos viendo matanzas masivas de menores. Se trata de una escala diferente, pero las prácticas son muy, muy similares, y la lógica de eliminación lo abarca todo en todos los territorios”, alertó Givati.
El informe se conoce a semanas de las elecciones generales de Israel del 27 de octubre, donde el panorama asoma aún más preocupante para la población palestina. De acuerdo a un artículo publicado en el medio israelía Haaretz, en base a los datos de una reciente encuesta, los partidos de aún más extrema derecha que el Netanyahu podrían superarlo en escaños y obtener 22 contra 18 del oficialista Likud.
Se trata de Amcha Yisrael (Pueblo de Israel) liderado por Ofer Winter; Sionismo Religioso de Bezalel Smotrich –autor del documento “Plan Decisivo”, de 2017, “clave para comprender la realidad actual de Cisjordania”, según B’Tselem; y Otzma Yehudit (Poder Judío) de Itamar Ben-Gvir, internacionalmente conocido y sancionado “por su retórica antiárabe y su conducta como ministro de Seguridad Nacional en el gobierno de Netanyahu”, repone Haaretz.
Plan sistemático
El informe de B’Tselem explica que el “proyecto de eliminación” se lleva adelante en el marco de un régimen de “apartheid”, donde “los colonos israelíes están sujetos al derecho civil israelí y disfrutan de plenos derechos políticos, servicios estatales y protección estatal, mientras que los palestinos que viven en el mismo territorio están sujetos a un gobierno militar y a la ley castrense, y no pueden participar en la determinación de las políticas y leyes que rigen casi todos los aspectos de sus vidas”.
En ese marco, el plan opera a través de cinco ámbitos de acción fundamentales y simultáneos: violencia e intimidación, restricciones a la movilidad, asfixia económica, destrucción social y política y limpieza étnica y apropiación territorial, que se intensificaron desde finales de 2022.
Un aspecto de la violencia y la intimidación se puede cuantificar: entre el 7 de octubre de 2023 y el 30 de junio de 2026, Israel mató a 1.087 palestinos en Cisjordania, incluyendo Jerusalén Este. De las personas asesinadas, 242 eran niños y 21 mujeres, señala el informe. Sin embargo, los efectos no se reducen a los muertos, heridos, encarcelados y expulsados de sus hogares, sino que la intimidación afecta a toda la población, señala.
“En cualquier momento -describe- los soldados pueden irrumpir en una vivienda; colonos armados pueden llegar a una zona de pastoreo; un puesto de control puede cerrarse sin explicación; o una persona puede ser detenida, golpeada o asesinada. En estas condiciones, cualquier actividad cotidiana requiere una evaluación de los riesgos. El miedo no es un efecto secundario de la violencia, sino parte de la manera en que esta opera como instrumento de coerción y del resultado que busca producir”.
La restricción a la circulación es otra de las tácticas más crueles del proyecto ejecutada por el Ejército israelí, la Policía, el Shin Bet (la agencia de inteligencia interior israelí), pero también por colonos organizados en coordinaciones y milicias.
“El sistema de control de Israel sobre el movimiento de los palestinos se basa en una infraestructura de larga data: puestos de control entre Cisjordania e Israel, Jerusalén Este y Jordania; puestos de control internos dentro de la propia Cisjordania; barreras en las entradas a las comunidades palestinas; el Muro de Separación; carreteras de circunvalación; carreteras prohibidas o restringidas al tráfico palestino; un sistema de permisos; órdenes militares y varios tipos de obstrucciones físicas”.
Pero, “desde octubre de 2023, Israel ha utilizado esta infraestructura de manera más intensiva, arbitraria y violenta”.
Según datos de B’Tselem, entre octubre de 2023 y junio de 2026 Israel estableció más de 200 nuevos puestos de control militares, bloqueando el acceso de decenas de comunidades palestinas a las carreteras principales y a las carreteras entre poblaciones palestinas. “Estos obstáculos se abren y cierran sin previo aviso, los viajes cortos se prolongan durante horas y la gente no sabe si llegará al trabajo, a la escuela, si alcanzará a recibir atención médica o si podrá regresar a casa. Israel ha revocado todos los permisos que permitían a los palestinos entrar en zonas dentro de la Línea Verde”.
“Además de los cierres oficiales, los colonos bloquean carreteras, amenazan a los conductores y atacan a los palestinos que viajan por ellas, y, en ocasiones, presionan al Ejército para que cierre las rutas de tráfico palestinas”, agrega el reporte. Cabe señalar que el informe se basa “en el cuerpo de conocimiento acumulado por B’Tselem durante décadas de documentación de las violaciones israelíes de los derechos humanos de las personas palestinas en Cisjordania, así como en un análisis de las políticas del régimen israelí y aproximadamente 2.000 testimonios, recopilados en los últimos años, de palestinos que viven en Cisjordania. También se sustenta en documentos oficiales, legislación, decisiones gubernamentales, datos y otros informes”.
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Portada: RTVE

