Publicado 8/10/2026
Por Elisa Corzo | Maricarmen Abascal, la mujer de 87 años, discapacitada, que se convirtió en símbolo de la lucha contra la crisis de la vivienda en España tras ser desalojada del departamento en el que vivía en Madrid desde hace 71, falleció ayer tras pasar varias semanas hospitalizada por una crisis de hipertensión y ansiedad.
“La especulación nos cuesta la vida y hoy el rentismo ha terminado de matar a nuestra compañera Maricarmen”, dijo emocionada Alicia del Río, portavoz del Sindicato de Inquilinas, al referirse a la noticia.
Lo hizo en el marco de una conferencia de prensa en la que se anunció la fecha de la “huelga general por la vivienda”, para el 11 de noviembre, a la que convocan entre otros la Unión General de Trabajadoras y Trabajadores (UGT), las Comisiones Obreras (CC.OO), el sindicato de inquilinas y otras centrales sindicales, como la gallega CIG y las vascas ELA y LAB.

¿Qué pasó con Maricarmen?
Como reconstruyó Biole Weber en el newsletter Mate Mundi, el caso se remonta a 2018, cuando el fondo buitre Urbagestión compró su edificio y montado en cambios de legislación en detrimento de los inquilinos que se remontan a los 90, le exigió un aumento de 275% del alquiler -que hubiera quedado en $1650 euros, $300 por encima de su pensión-.
Ante la negativa de la mujer, que tampoco podía comprar el departamento tasado en $250.000 euros, la empresa le inició un juicio y obtuvo un fallo a favor que derivó en el desalojo del 23 de septiembre.
Ya días antes, el caso había comenzado a repercutir en toda España. Miles de manifestantes comenzaron a protestar y acampar en Puerta del Sol, en Madrid, pero también en otras ciudades del país, en contra de la normativa vigente que privilegia la especulación inmobiliaria y el “rentismo” – como se llama en ese país a la práctica de “vivir de rentas”- por sobre el derecho a la vivienda.
En el marco de la oleada de descontento popular, el fondo buitre se vio obligado a negociar. Con Maricarmen ya hospitalizada le ofrecieron a la familia un contrato 30% menor a su pensión. El acuerdo, sin embargo, no frenó el descontento. Porque el problema de la vivienda no termina en un caso.
25.000 desalojos por día
Para poner en contexto la crisis de la vivienda en el país europeo, solo algunos datos:
- El Banco de España estima que en el país faltan 700.000 viviendas, considerando la brecha entre la demanda y el ritmo de construcción.
- En medio de la disputa política con Pedro Sánchez, Isabel Díaz Ayuso, presidenta de la Comunidad de Madrid, en un intento por desestimar la importancia del caso puntual de Maricarmen, dijo que en la ciudad hay 25.000 desalojos por día. “Aunque el dato resaltado solo pone sobre la mesa la dimensión de la crisis, la política no ofreció alternativas ni políticas públicas para la problemática”, repuso al respecto Weber.
Elecciones y huelga
En respuesta a las masivas y persistentes manifestaciones que tuvieron uno de los puntos culmine el sábado 29, el gobierno de Pedro Sánchez envió un paquete de leyes al Congreso que ofrecían distintas soluciones a la problemática.
Entre ellas: la prohibición de desalojos hasta 2030, la prohibición de la compra de vivienda por fondos buitre hasta 2028, la regulación del alquiler temporal, la prórroga de dos años de los contratos de alquiler que finalicen antes del 31 de diciembre de 2028, un impuesto generalizado del 10% a los pisos turísticos o una línea de crédito para la compra de primera vivienda de hasta 50.000 euros.
No obstante, la propuesta fue rechazada por la ultraderecha encabezada por el Partido Popular (PP) de Díaz Ayuso y Vox. En respuesta, Sánchez jugó su última carta y llamó a elecciones generales anticipadas para el 29 de octubre.
Mientras, el movimiento de inquilinos también se siguió organizando y convocó a una huelga general, que Maricarmen también alentó desde su cama de hospital.
Teléfono para Milei y Jorge Macri
En Argentina, que desde 2023 (cuando el Gobierno de Milei dictó el decreto 70) no tiene con normativa alguna que regule los alquileres, la situación también es dramática.
Un síntoma claro del fenómeno se ve en Ciudad de Buenos Aires, donde se calcula que se produce un desalojo cada 30 horas y donde Jorge Macri directamente hace campaña política reivindicando ese drama.
Un informe reciente de Inquilinos Agrupados, el primero en ofrecer datos concretos sobre concentración de la vivienda, es un termómetro del panorama general del país. Basado en datos de ARBA y el INDEC, revela que el 6% de la población bonaerense concentra más de la mitad de los inmuebles, mientras el inquilinato crece sin pausa en la provincia. Concretamente, dio un salto del 60% en una década.
El estudio pone el foco en los denominados “multipropietarios” y desarma el mito de que el mercado de alquileres está compuesto principalmente por pequeños ahorristas o jubilados que buscan un complemento para sus ingresos.
Si bien el tema hoy no ocupa un lugar central en nuestra agenda va a resonar la semana que viene cuando, en el marco de una movilización que promete ser multitudinaria, el Congreso intente derribar el decreto 70.


