Redacción Canal Abierto | Facundo Heredia y Claudio Dellecarbonara, trabajadores del Subte porteño y miembros del Secretariado Ejecutivo de la AGTSYP (Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro), fueron detenidos ilegalmente por la Policía de la Ciudad en el marco de una medida de protesta en la estación Juan Manuel de Rosas de la línea B. Minutos después, cuando se presentó Néstor Segovia, secretario general del gremio, y se acercó a los efectivos a preguntarles por qué se llevaban detenidos a sus compañeros, también lo arrestaron.
Entre las 10 y las 15.30 horas, todas las líneas del subte y el premetro interrumpieron su servicio por paro de los trabajadores hasta que sus compañeros fueron liberados.
A primera hora de la mañana, hubo una apertura de molinetes de una hora. La encabezaron los delegados de la línea B, en la estación Rosas, motivada por unas sanciones disciplinarias excesivas que aplicó EMOVA. “Hacemos estas medidas a veces como autodefensa para generar una instancia de diálogo con la empresa cuando no quiere discutir algo que consideramos arbitrario”, explica en diálogo con Canal Abierto Virginia Bouvet, secretaria Gremial de la AGTSyP, presente en el momento de la detención y que sufrió la violencia de los efectivos policiales.

“Nada fuera de lo normal, hasta ahí. Se acerca la Policía y les pregunta de qué se trata, qué estan haciendo y demás. Los delegados les contestaron, hasta ahí lo habitual. Termina la medida y los delegados bajan con los compañeros a sus lugares de descanso, algunos suben a trabajar y aparece la Policía de nuevo, ya unos quince efectivos en el pasillo que da acceso a nuestros lugares privados de descanso: baños, vestuario, sala de estar, e intentan ingresar al túnel para ir hacia esos lugares que no son de acceso al público, a buscar a uno de los delegados con los que habían estado hablando arriba diciendo que tenían la indicación de la fiscal de llevarlo detenido”.
En ese momento llega Bouvet a la estación cabecera en el barrio de Villa Urquiza, advertida por sus compañeros de la situación y se encuentra con un montón de policías queriendo ingresar a un lugar de acceso restringido para quien no es personal de la empresa y a sus compañeros impidiéndoles el paso.
“No entraron en razones, empezaron a los empujones, a violentar a las personas que estaban ahí. Recibimos algunos golpes en esa situación que generó la policía y agarraron a dos de los miembros de la directiva que estaban al lado mío, los tiraron al piso y los redujeron y esposaron. Los tuvieron 15 minutos ahí tirados, apretándoles la cabeza contra el piso, y después ahí sentados contra la pared en el medio del andén diciendo que se los iban a llevar a la comisaría sin ninguna razón, sin que hayan cometido ningún delito, al igual que nuestro compañero al que buscaban”, explica la metrodelegada.
Inmediatamente los trabajadores interrumpieron el servicio y a los minutos de conocerse los hechos, en solidaridad el gremio dispuso el paro total hasta tanto se libere a los demorados. “Un ratito después llegó Néstor Segovia, nuestro secretario general y le pregunta al grupo de policías por qué se estaban llevando detenidos a los trabajadores y lo reducen y se los llevan también a él”, concluye Bouvet.
Según la información que maneja el gremio, la actuación de la fuerza de seguridad porteña se produjo por órdenes de la auxiliar fiscal Natalia Pla, de la Unidad de Flagrancia (UFLA) Norte del Ministerio Público Fiscal de la Ciudad, a raíz de una causa iniciada esta mañana.
Alerta en el movimiento obrero
La CTA Autónoma lanzó prontamente un comunicado en el que sostiene: “exigimos la inmediata liberación de Néstor, Facundo y Claudio, repudiamos el ejercicio de criminalización de la protesta social por parte de las fuerzas policiales de Jorge Macri, y nos solidarizamos tanto con los compañeros detenidos como con la lucha que lleva adelante la Asociación Gremial de Trabajadores del Subte y Premetro”, con la firma de Hugo Godoy, su secretario general.
“Detener a delegados por ejercer la representación de sus compañeras y compañeros es criminalizar la protesta y perseguir la acción sindical. Exigimos su inmediata liberación y el pleno respeto de la libertad sindical”, sostiene por su parte, la CGT.

