Virginia Aparicio formaba parte de manera oficial de un proyecto internacional con otros países de Europa. “Llegamos a un cúmulo de información que incomoda un poco y creo que esa es la razón”, dijo en una entrevista reciente con Canal Abierto. Mirala completa acá.
Redacción Canal Abierto | Tras un proceso de persecución que se extendió por casi dos años, finalmente ayer el Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA) resolvió exonerar a la reconocida investigadora Virginia Aparicio, especialista del Conicet en la Estación Experimental Agropecuaria Balcarce. La medida responde a la participación de la investigadora como coordinadora del sitio argentino del proyecto internacional SPRINT, sobre plaguicidas.
La Resolución es la 366, fechada ayer, lleva la firma de Nicolás Bronzovich, presidente del organismo, y dispone no solo la expulsión del organismo sino también la prohibición de ocupar cargos públicos de por vida.
Bronzovich es el mismo que, además de desguazar al INTA, no tuvo problemas en designar como gerente a Daniel Alfredo Neira al día siguiente de que el libertario cobrara del Estado 110 millones de pesos tras dejar su puesto en el Entre Nacional de Comunicaciones (ENACOM) con un retiro voluntario. Por la indignación pública, habría sido corrido.
En una entrevista reciente con Canal Abierto, la científica con 20 años de trayectoria en el INTA, fue tajante sobre los motivos de la grave sanción que ya es denunciada como un acto de persecución y censura contra la libertad de investigar.
“Fue por hacer un trabajo científico riguroso realizado con una red internacional de cientificos e instituciones prestigiosas. Llegamos a un cúmulo de información que incomoda, y creo que esa es la razón por la cual están pidiendo mi exoneración de la administración púbica”, había afirmado.
En esa línea, explicó: “Pudimos medir más de 200 plaguicidas de uso actual en mas en más de 4000 muestras europeas y argentinas. Encontramos que estamos expuestos, en general, a más de dos plaguicidas, y eso desde el punto de vista científico en muy importante porque hasta ahora la ciencia médica o toxicológica sabe lo qué nos pasa o qué nos podría pasar si nos exponemos a un plaguicida, pero no a sus mezclas. Tampoco se sabe qué pasa cuándo nos exponemos de forma crónica”.
“En Europa –añadió- se siguieron haciendo los ensayos, se publicaron los resultados. Estos están en una base abierta para el uso de científicos pero también de legisladores, de personas que generan políticas públicas y de la población en general porque hay información importante, por ejemplo, si las mujeres estamos embarazadas y estamos expuestas, ¿qué pasa? Hay un cumulo de información muy importante”.
“En Argentina llegamos hasta el punto de recibir los datos. Les preguntamos a los voluntarios si querían conocer qué tenían en sus cuerpos, me dijeron que si e hice los informes individuales. Yo había convocado a un reunión para presentarlos y ponerlos en contexto, que no reciban solo el dato como cuando un bioquímico de dice que tenés el colesterol alto, porque esto es más complejo. Y el INTA me prohíbe realizar la reunión y después pide a la coordinación del proyecto en Europa la salida del Instituto del consorcio proyecto”.
Entre fines de 2024 y principios de 2025, en tanto, se inició el sumario administrativo contra Aparicio, que finalmente se resolvió ayer.
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