Federico Sosa habla de su película sobre Pablo Ayala, un dirigente que fue candidato a diputado en 2019 y 2023. Entre campañas, internas y desencanto, un retrato de la persistencia de la militancia territorial y las tensiones de un peronismo en crisis.
Redacción Canal Abierto | En una intersección del cine político y el antropológico Militante, el nuevo documental de Federico Sosa, sigue de cerca a Pablo Ayala, referente peronista de Virrey del Pino, kilómetro 35 de La Matanza, durante las campañas presidenciales de 2019 y 2023. La película tuvo su estreno el 22 de octubre en el Espacio INCAA ATE Cultura, Sala Norita (Moreno 2654, CABA), donde volverá a proyectarse el jueves 5 de noviembre a las 19. También habrá una función mañana a las 20 en la Asociación Mutual Homero Manzi (BElgrano 3540, CABA)
La historia de Ayala transcurre lejos de la exposición mediática. La cámara registra las recorridas barriales, las charlas en unidades básicas, las discusiones internas y el desgaste de una militancia que persiste a pesar de las crisis. Ayala fue candidato a diputado nacional en el número 33 de la lista en 2019 y volvió a serlo en 2023, siempre en el fondo de la boleta, lejos de las posibilidades reales de acceder a una banca.
A través de la historia de Ayala, la obra de Sosa muestra la militancia, en este caso peronista,en distintos momentos: en la oposición, en la victoria que permite el retorno al poder, en la derrota y nuevamente en el llano, pero sin la certeza de un pronto retorno al Gobierno y con una fuerte crisis partidaria.
En diálogo con Canal Abierto, Sosa contó que el proyecto nació cuando descubrió a Ayala en redes sociales. «Yo lo seguía en redes desde 2013, 2014. Un amigo me lo había dicho: ‘Che, mirá este chabón, las cosas que dice'», recordó. Lo que lo atrajo fue una anécdota que Ayala solía contar: como autoridad del PJ, asistió al encuentro partidario tras la victoria de Macri en 2015 y allí dijo que era «el único pobre» entre todos los presentes. «Hace una arenga que a mí me impresionó mucho. Ese relato me hizo decir: ‘Este tipo es el cine político'», señaló Sosa. Y agregó: «También es una voz que no está en los medios de comunicación. Es un loco marginal, que siempre está en las afueras».
El realizador venía de filmar documentales sobre figuras del pensamiento nacional. Pero con Militante buscó algo distinto: darle voz a un militante de base. «Cuando yo me entero de que lo nombran candidato a diputado nacional en el número 33 —o sea, que claramente es muy difícil que llegue a entrar, siempre en el fondo de la lista—, ahí encontré el marco para plantear la escritura de la película«, explicó.
La película tuvo una producción atravesada por los vaivenes del país. El rodaje comenzó en 2019, con la expectativa del regreso del peronismo al poder. Pero la pandemia, la decepción con el gobierno de Alberto Fernández y el intento de asesinato de Cristina Kirchner cambiaron el contexto. «Vino la campaña, vino la pandemia y vino la decepción del gobierno de Alberto Fernández «, relató Sosa. «Él en pandemia estuvo militando en los barrios, con ollas populares, estando en la calle. Yo estuve terminando otras dos películas mías encerrado en mi casa».
En 2023 retomó el proyecto y volvió a seguir a Ayala durante la nueva campaña, sin saber todo lo que estaba por venir. «Le digo: ‘Che, tengo un material que es muy valioso, pero ya envejeció. Si vos vas a seguir…’ Y el tipo obviamente sigue militando, porque la militancia se vive», contó. «Ahí dije: ‘Bueno, te sigo en el 2023’, sin saber todo lo que iba a pasar desde enero, aproximadamente».
Uno de los momentos más potentes del documental es cuando Ayala, en abril de 2023, advierte frente a cámara: “Si seguimos acá con este rumbo, pensando que la victoria está cerca, nos van a hacer mierda”. Meses después, el peronismo sufrió una derrota electoral contundente. “Me sorprende también la lucidez de Pablo al decir: ‘Che, en abril del 2023, si seguimos por este rumbo, nos liquidan’. Y un poco pasó”, señaló el director.
Para Sosa, esa frase condensa una de las tensiones que la película expone: “En la película, Pablo plantea algunas cosas con respecto a las internas, a elegir candidatos de arriba para abajo, sin preguntar en las bases. Parte de que está todo bastante quebrado ahora tiene que ver con eso”, reflexionó el cineasta.
El estreno llega en un momento particularmente adverso para el peronismo, de vuelta en la oposición y con una interna a cielo abierto. “El aporte es que se vea y que sirva para discutir”, dijo Sosa. Y también para mostrar un mundo que no suele aparecer en pantalla: «Mostrar una parte de la vida de un militante del Virrey del Pino, que en general no es alguien que tenga visibilidad. Incluso, cuando la tiene, es siempre negativa”.
“Yo siempre me crié viendo el cine militante de los 60, los 70. También a Jorge Prelorán, que planteaba que había que darle voz a los que no tienen voz, mostrar un mundo que no está siendo mostrado. Es un poco por ahí», concluyó Sosa.

