Manifestación en la Legislatura contra la transfobia

El colectivo LGTB concentró frente a la sede legislativa porteña en reclamo por garantías para trabajar en la zona habilitada por el gobierno de la Ciudad. La convocatoria llegó después de que una patota atacara a mujeres trans en los Bosques de Palermo.
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Publicado 05/11/2026

Redacción Canal Abierto | Este mediodía, organizaciones de mujeres trans, trabajadoras sexuales y activistas se concentraron en la puerta de la Legislatura Porteña para exigir derechos y garantías para las compañeras que trabajan en la zona de Palermo. La convocatoria se realizó después de que, en la madrugada del 1 de noviembre, un grupo de entre 50 y 60 jóvenes atacara a mujeres trans en los Bosques de Palermo.

Las trabajadoras sexuales de Palermo denuncian que vienen sufriendo episodios de violencia desde hace varios meses. El texto con el que realizaron la convocatoria, señalan que esa violencia proviene tanto de efectivos de la Policía de la Ciudad como de “YouTubers que generan contenido burlándose de las compañeras y luego lo suben a las redes sociales”. La gacetilla también apunta contra el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri: “Se conmueve ahora con los episodios ocurridos pero su propia policía ejerce violencia todos los días en todos los barrios de la ciudad hacia las compañeras trans trabajadoras sexuales”.

La convocatoria aclara que el reclamo no busca confrontar a sectores populares entre sí: “No queremos que esto se utilice para instalar una guerra de pobres contra pobres”. El pedido central es que las compañeras puedan volver a trabajar con garantías y derechos en una zona que fue habilitada por el gobierno de la Ciudad. Sin embargo, según el texto, todavía esperan las condiciones que el gobierno se comprometió a brindar: «garitas para protegernos de la lluvia, cestos de basura, acceso a la salud y seguridad».

El ataque del 1° de noviembre

Los videos que los propios agresores grabaron y difundieron muestran cómo un grupo de jóvenes, muchos en bicicleta, rodeó y atacó a las mujeres. Según las crónicas de los hechos, los agresores llegaron preparados con palos, piedras y conos de tránsito, y registraron la agresión con burlas y emojis de risa. La investigación periodística permitió establecer que no se trató de un descontrol espontáneo: los grupos estarían vinculados al bici-cross y habrían llegado desde localidades del conurbano como Bernal y San Martín.

Las víctimas relataron en una conferencia de prensa en la Defensoría del Pueblo que ya habían sido atacadas al menos tres veces en lo que va del año. Una de ellas contó que los agresores trajeron los palos, porque no los encontraron en la zona. Otra denunció la demora policial: “Yo llamé a la ambulancia y la Policía siempre está cerca de la zona roja dando vueltas y justo en ese momento no estuvo y tardó entre 25 y 30 minutos en llegar”.

El hecho ocurrió a días de la Marcha del Orgullo y en un contexto de discursos de odio que las víctimas vinculan con declaraciones de funcionarios. Una de las mujeres apuntó contra el presidente Javier Milei por sus dichos en Davos, donde vinculó la homosexualidad con el abuso infantil. Para el colectivo, ese tipo de mensajes influye en sectores jóvenes que luego actúan con violencia y lo celebran en redes sociales.

Leticia, una de las mujeres que trabajaba en Palermo cuando se produjo el ataque contó a Canal Abierto durante la concentración que “vinieron en masa e hicieron un torbellino con las chicas. Ingresaron por la avenida Tortugas eh por una parte que está al costado y rodearon a las chicas. Las demás no podíamos ayudarlas, porque eran más de 150 haciendo en embudo con ellas y adentro había otras 40 personas golpeándolas”.

Y denunció que “en la Defensoría del Pueblo de LGTB se presentan constantemente reclamos de agresiones, de discriminación, de que la desalojan las chicas por ser travestis. Todo esto se incrementó un montón en estos últimos años”.

La causa judicial

La investigación quedó a cargo de la fiscal Andrea Scanga, titular de la Fiscalía Penal, Contravencional y de Faltas N° 13, especializada en discriminación. La carátula provisoria es lesiones agravadas por odio a la identidad de género. Las víctimas presentaron una denuncia y reclamaron ser tratadas como personas: “Somos personas y queremos ser respetadas”, señalaron.

La concentración de este mediodía frente a la Legislatura retoma esos reclamos y los amplía. No se trata solo de repudiar el ataque del 1° de noviembre, sino de exigir que las mujeres trans puedan trabajar en condiciones dignas en una zona que el propio gobierno habilitó. “Nuestras vidas también importan. Basta de violencia y discursos de odio”, cierra la gacetilla.

Foto: Rodrigo Ruiz / Revista Cítrica