Redacción Canal Abierto | Con orden judicial en mano, un fuerte operativo de Policía, Gendarmería y cuerpos espaciales amenazó a los trabajadores despedidos ilegalmente en diciembre, que hoy debieron dejar la planta de AGR-Clarín tras 82 días de toma.

El gigantesco despliegue de las fuerzas de seguridad desembarcó pasado el mediodía en la puerta de la planta Artes Gráficas Rioplatenses, ocupada por los trabajadores que resistían 355 despidos ilegales desde mediados de enero.

No fue la primera vez que sucedió algo así. Durante los tres meses de toma pacífica los empleados de la planta de impresión del Grupo Clarín recibieron visitas intimidatorias en la madrugada.

En este caso, los delegados debieron contemplar la posibilidad de un desalojo violento y definieron abandonar la fábrica ante la amenaza de los efectivos, que se presentaron pertrechados con ametralladoras y armas de fuego y dispuestos a reprimir la toma. Así se los hizo saber el oficial a cargo del operativo, al leer la orden de desalojo del juez Pablo Casas (Juzgado contravencional N° 14).

Ante la cantidad de uniformados que rodearon la esquina de Perito Moreno y Centenera, lo único que pudieron negociar los representantes de la junta interna, a la cabeza del reclamo por los despidos, fue una salida pacífica. Los trabajadores filmaron toda la planta antes de retirarse para contrarrestar las denuncias de la empresa por una supuesta destrucción edilicia y de maquinaria.

Los abogados que acompañan a los trabajadores y patrocinan el conflicto por los despidos ilegales, junto a las organizaciones sociales presentes, garantizaron que el episodio finalizara sin represión.

Antes de retirarse, Pablo Viñas, delegado de los trabajadores gráficos de la planta que Clarín tiene en Pompeya, repitió las consignas que se convirtieron en bandera de la lucha obrera de los últimos meses: “Éste es un gobierno con una clara intención de avanzar en el despido, el Ministerio de Trabajo (Jorge Triaca), (el presidente Mauricio) Macri, y hoy la represión policial que indudablemente nos coloca en una situación de inferioridad. Hoy no hubo una negociación democrática, tuvimos que negociar a punta de pistola”.

El representante de la Comisión Interna de AGR aseguró que continuarán luchando por recuperar las fuentes laborales: “355 trabajadores despedidos que quedan en la calle por responsabilidad de la patronal, pero también del Gobierno que habilitó un despido completamente ilegal, porque acá no hay una crisis, ésta es una empresa con mucha ganancia, que ha decidido llevar adelante este cierre trucho para flexibilizar a los nuevos compañeros que entren a trabajar acá. Basta de tarifazos, basta de despidos, basta de represión. La defensa de los puestos de trabajo, la paritaria libre, el convenio colectivo, todo eso encierra este conflicto que sigue en pie por la reincorporación de todos los despedidos de AGR”

 

Fotos Luciano Dico (@dicoluciano)