Redacción Canal Abierto | Luego de una extendida complacencia con el gobierno nacional, que le valió pocos beneficios concretos y un enorme deterioro de la relación con las bases obreras, la CGT parece haber entendido que los planes de la Casa Rosada para el futuro cercano no incluyen ningún alivio para los trabajadores, ni tampoco algún lugar de privilegio para los jefes de la central.

Ahora la conducción busca el acoplamiento de corrientes kirchneristas y massistas, e incluso persigue el acompañamiento de los fanáticos macristas que capitaneó el Momo Venegas hasta su muerte.

De esta manera, intentarán mostrar firmeza ante la avanzada de Macri contra la justicia laboral, el funcionamiento interno de los sindicatos y las leyes que garantizan derechos a los trabajadores.

Esta semana, la Confederación General del Trabajo sumó bajo su triunvirato de conducción al grupo de sindicatos identificado con el taxista Omar Viviani, que el año pasado formaron el MASA (Movimiento de Acción Sindical Argentino) cuando no consiguieron integrar la dirección de la central “unificada”. La adhesión se concertó en un acto en la sede de UPCN, donde asistieron los integrantes de 50  gremios, incluyendo el triunviro de Daer, Schmid y Acuña, y los máximos referentes de MASA.

También “regresa” la Corriente Federal, cercana al kirchnerismo, que encabeza el bancario Sergio Palazzo, quien se había mantenido dentro de la estructura cegetista pero con fuertes críticas a la conducción y sin participar de la vida orgánica.

Los intentos de unificación total llegarán hasta las “62 Organizaciones”, el núcleo de sindicatos macristas que se referenció con Gerónimo Venegas hasta su reciente fallecimiento, que todavía mantiene fuertes lazos con el moyanismo y que ahora redefine su dirección política.

Hoy, desde las 11 hs se realizará el plenario de secretarios generales ampliado en el micro-estadio de Ferrocarril Oeste, donde se leerá un documento crítico contra el Gobierno y se ratificará la convocatoria a una marcha a Plaza de Mayo para el 22 de agosto.

Pablo Moyano adelantó que planteará en el encuentro de hoy la necesidad de llamar a un nuevo-tardío paro general, algo que ya es un enérgico reclamo de gran cantidad de sindicatos que no integran la CGT y de otras centrales obreras, como las dos CTA.

De esta manera, la CGT intentará comenzar a defenderse de las políticas anti sindicales del Gobierno Nacional que, entiende, se profundizarán después de las elecciones, como la inocultable iniciativa de una reforma laboral a la brasileña, las modificaciones de la Ley de Contrato de Trabajo y los convenios colectivos de actividad, y las intervenciones judiciales o administrativas en organizaciones gremiales.

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