Redacción Canal Abierto | Desde el mediodía miles de personas se concentraron frente al Congreso de la Nación para rechazar el proyecto de reforma previsional impulsado por Macri y que a toda costa pretende sancionar el oficialismo.

Pasadas las 14, la alianza Cambiemos y aliados habían reunido el quórum necesario gracias al apoyo del bloque que lidera Martín Lousteau y Argentina Federal, que responde a los gobernadores peronistas. De esta manera, con la presencia de 130 legisladores, comenzaba el tratamiento del proyecto que contempla una quita de alrededor de 100 mil millones anuales al sistema jubilatorio y de pensiones.

A esa hora ya regía el paro general convocado por la CGT y ambas CTA. En ese momento también comenzaban los incidentes que resultarían en una brutal represión policial, con más de 50 detenidos y varios heridos.

En ese contexto, a pedido de Horacio Pietragalla, del Frente Para la Victoria, la Cámara votó a las 15.19 pasar a un cuarto intermedio de cinco minutos, que finalmente se extendería por media hora. En ese tiempo, el titular del Cuerpo, Emilio Monzó reunió a todos los jefes de bloque para reanudar la sesión.

Tras tomar la jura a algunos de los nuevos legisladores, tomó la palabra el jefe de la bancada del Frente para la Victoria, Agustín Rossi, quien cuestionó la denuncia presentada por el oficialismo contra los diputados que, tras sufrir la represión, impidieron la sesión del jueves pasado. En ese instante, Elisa Carrió se levantó de su banca para retirarse del recinto, tras lo cual Rossi se despachó: “Andate tranquila, ¿para qué te queremos acá? Te hubieses ido cuando eras funcionaria de la dictadura en el Chaco. Mientras a nuestros compañeros los mataban en Margarita Belén, vos eras funcionaria de la dictadura”.

El ánimo en la Cámara Baja era caldeado, en línea con los sucesos fuera del recinto.

El diputado del Frente de Izquierda (FIT), Nicolás Del Caño presentó una moción de orden para suspender la sesión. “No podemos seguir sesionando mientras reprimen al pueblo que se opone a esta reforma nefasta”, manifestó. Su planteo fue rechazado por el oficialismo, otra vez con el apoyo del Bloque Justicialista: 128 votos en contra, 114 a favor y una abstención.

Desde el bloque del FIT también se propuso la realización de una consulta popular, planteo que fue desestimado. “Si es tan buena la reforma que impulsan por qué no hacemos una consulta popular”, preguntó la diputada Romina del Plá.

Por su parte, la diputada massista Graciela Camaño señaló que el proyecto “estaba en los papers del Fondo Monetario Internacional” y remarcó que su espacio intentó discutirlo durante la campaña. “Queríamos que el pueblo supiera que era uno de los temas por los que Cambiemos buscaba tener más diputados”, dijo. Luego advirtió sobre “un relato que tiene cabeza en el jefe de Gabinete”, haciendo alusión a Marcos Peña, a quien calificó de “monje negro”.

“Nací en democracia, crecí en democracia y fui electa en democracia. Per esto no es democrático”, lanzó Lucila De Ponti, diputada por el Movimiento Evita, en un enérgico discurso en contra de la reforma impulsada por el Gobierno.

En la misma línea, Victoria Donda, legisladora y referente de Libres del Sur, criticó fuerte la “militarización” a las puertas del Congreso y aseguró: “Lo que se está viviendo en la calle, es un costo para toda la política”.

Luego Luis Contigiani, del Partido Socialista de Santa Fe, señaló: “No pueden menospreciar la movilización pacífica de hoy. Eso no se puede disminuir. Estan por el camino de la teoría del poder, y eso genera marcos de tensión como los de hoy”. “Dejen ayudarse, debatamos, crean en la política”, reclamó el socialista.

En el medio de la catarata de críticas y pedidos para suspender la sesión, fue precisamente quien había pedido el levantamiento de la misma la semana pasada: Elisa Carrió. “No estoy hablando de un diputado en particular, las cámaras a lo largo de la historia tuvieron por parte de los poderes fácticos de turno imposiciones, presiones, de ahí vienen los fueros”, señaló “Lilita”, y alertó que podría llegar la situación de que pudiera no permitirse funcionar a la Corte Suprema de Justicia, o que “mañana decida un grupo en las calles que no puede funcionar un gobierno. Eso es, ni más ni menos que golpe de Estado”.

En un intento por justificar el apoyo a la medida oficialista, el diputado salteño Pablo Kosiner, quien encabeza el bloque peronista Argentina Federal, ensayó como excusa: “Tenemos la responsabilidad de administrar muchas provincias. Nos preocupa el problema de los jubilados, y también nos preocupa la situación económica de cada una de nuestras provincias. 23 de 24 gobernadores firmaron un acuerdo federal, y de eso nos estamos haciendo cargo”.

Aun habiendo prestado sus bancas para dar quórum pero en un intento por diferenciarse del resto de la oposición, Martin Lousteau afirmó: “Aquellos que vetaron el 82% móvil hoy dicen que el sistema es sustentable, cuando antes argumentaban lo contrario”.

“Extorsionaron a gobernadores para que estos extorsionen a legisladores, en franca violación de los principios republicanos. Les pido que reflexionemos sobre lo que estamos haciendo, que reflexionemos para que esta vuelva a ser una casa de la democracia y no un templo de los cobardes”, fustigó Fernanda Vallejos, diputada del Frente para la Victoria.

 

AL CIERRE DE ESTA EDICIÓN CONTINUABA EL DEBATE EN DIPUTADOS

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