Redacción Canal Abierto | No hay antecedentes recientes de una fuga de capitales tal como la registrada en lo que va 2018. La tendencia sólo es comparable con los peores momentos de la historia económica argentina. Según el balance cambiario del Banco Central, durante los primeros seis meses de este año ya se fueron del circuito financiero local 16.676 millones de dólares, más de dos mil millones más de divisas que en todo el 2001 (14.977 millones).

Existe otra comparación igual de aterradora: durante toda la Convertibilidad –de 1992 a 2001-, la fuga representó unos 60 mil millones de dólares. En caso de continuar esta tendencia, el 2018 de Cambiemos culminaría con una fuga de divisas cercana a la mitad del total de dólares enviados al exterior durante toda la década menemista.

El escenario alarma, sobre todo luego de sellado el escandaloso acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI). Presentado como un dique de contención ante la extrema volatilidad de la divisa norteamericana, el préstamo stand by no logra aquietar las aguas de lo que el Gobierno presenta como una “tormenta”: desde entonces la caída en las reservas del Banco Central acumuló 4.141 millones de dólares.

Mientras que sólo en junio la fuga alcanzó los 3.075 millones de dólares, en los primeros seis meses de 2018 acumuló unos 16.676 millones. Esta última cifra equivale a un 27,83% de las reservas del Central que, en el día de ayer, cerraron en 59.433 millones de dólares.

Nada de esto fue un error…

Hace poco más de un mes el diputado nacional del Frente para la Victoria (FpV), Rodolfo Tailhade, denunció al expresidente del Banco Central Federico Sturzenegger y a su reemplazante en el cargo, el exministro de Finanzas, Luis Caputo, por montar un presunto “esquema” fraudulento que permitió la fuga de más de u$s 10.000 millones de reservas, que benefició a “fondos especulativos”, principalmente al JP Morgan.

La presentación judicial solicita que se investigue si las conductas de los funcionarios, exfuncionarios y al menos dos empresarios constituyeron “delitos contra el orden económico” por haber provocado el alza del precio del dólar de 20 a 25 pesos.

La maniobra habría generado un “enorme beneficio económico” para los “fondos especulativos” mediante la eliminación de las restricciones al ingreso y salida de capitales, el ‘carry trade’ y las tasas de interés de las LEBAC y la eliminación de los plazos para que los exportadores liquiden sus divisas.

Según estimó el legislador, entre marzo y mayo de 2018 se fugaron al menos 10 mil millones de dólares, poco menos de lo que le costó a Rusia organizar el Mundial 2018 (11 mil millones de dólares, equivalente a 678.000 millones de rublos).

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