Redacción Canal Abierto | Mañana, luego de cinco meses de juicio, será la sentencia a los siete policías acusados de haber sido los autores de la desaparición forzada de Daniel Solano, el trabajador golondrina que aún hoy no se sabe dónde está su cuerpo.

Solano tenía 27 años y era oriundo de Tartagal, Salta.  Venía reclamando una deuda que tenían con él y 400 trabajadores más la multinacional Agrocosecha. Fue visto por última vez, la madrugada del 5 de noviembre de 2011 en Choele Choel, cuando los policías lo sacaron  del boliche Macuba y desde ese momento permanece desaparecido.

“Estamos esperando con mucha expectativa el fallo. Termina una primera etapa contra lo siete asesinos materiales y después vamos a ir contra los encubridores, que son los autores ideológicos. Este caso debería ser tomado por todos los medios porque es todo lo malo que tiene este país. Tiene un cerco mediático porque hay intereses económicos y porque se trata de una multinacional (Expofrut) que capta obreros aborígenes para explotar y hoy hay un embajador designado por Macri que es directivo de esta empresa”, explica en diálogo con Canal Abierto, Sergio Heredia abogado querellante.

Los policías acusados son Sandro Berthe, Pablo Bender y Juan Barrera,  autores del delito de desaparición forzada de personas, Pablo Quidel y Pablo Albarrán  partícipes primarios de la desaparición y Héctor Martínez partícipe secundario del mismo delito.

“La fiscal pidió la pena perpetua por la desaparición forzada seguida de muerte. Lo curioso del caso es que esos policías se van a sus casas después de cada audiencia con la pistola en la cintura. Creo que van a ser condenados, aunque estamos en una provincia muy especial. Las pruebas son muy contundentes. Es un juicio de mucho tiempo, muy duro. Hubo amenazas a los testigos por parte de comisarios que los apretaban y los detuvimos”, relata Heredia.

Su familia

En abril, luego de haber participado activamente en la búsqueda, murió Gualberto Solano, papá de Daniel. Su salud se fue deteriorando poco a poco ya que para poder reclamar justicia, su papá entra tantas otras cosas, realizó huelgas de hambre.

“Fue una víctima más. Fue muriendo día a día. Le hizo muy mal la búsqueda del cuerpo en el Jagüel ”, argumenta el abogado.

Su familia que ha acompañado desde el primer momento, espera con ansias el día para que finalmente se haga justicia.

“Estamos  confiados de que la justicia falle como corresponde. Han sido muchos años de lucha, fue muy triste y doloroso. Es mucha impotencia porque que uno tiene que muchas cosas para que la justicia haga lo que corresponde. Han sido muchos años de impotencia pero ha habido acompañamiento de los vecinos y de amigos de Choele Choel”, cuenta en diálogo con Canal Abierto, Romina prima de Daniel.

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