Redacción Canal Abierto | “Corina iba caminando, la levantaron dos tipos en un auto rojo, le metieron una bolsa en la cabeza y se la sacaban cuando se asfixiaba. Terminaron marcándole el abdomen con un punzón escribiendo Ollas No mientras le decían: Volvé a dar clases y deja de cocinar, y el que avisa no traiciona”, contó Hernán Pustilnik, docente de la escuela 49 de Moreno.

Esto ocurrió ayer, alrededor de las 17.30, a cuatro cuadras de su casa. Realizó la denuncia en compañía de Leila Méndez, directora del Centro Educativo Complementario 801 –donde ella trabaja-, sufrió una descompensación y fue internada en el hospital zonal. Esta tarde regresó a su casa, está con apoyo psicológico y hay patrulleros en la puerta de su casa.

“Detrás de esto está el intento de quebrar la unidad que venimos construyendo desde el 2 de agosto cuando explotó la escuela 49, y como resultado de eso perdimos a Sandra Calamano y Rubén Rodríguez. La unidad de los docentes, auxiliares, y familias sobre todo, creemos que es lo que está molestando, la fuerza que estamos sosteniendo al no dar clases dentro de los establecimientos educativos de Moreno hace 40  días”, expresó Pustilnik.

Las docentes del CEC venían realizando denuncias hace más de quince días por las constantes amenazas que recibían. Volanteadas, pintadas en sus casas y rayones en sus autos, y una nota que decía que la próxima olla iba a ser en el cementerio de Moreno, fueron ejemplo de esto. Hasta ayer, que sucedió el secuestro de Corina De Bonis.

“Las ollas populares en las puertas de las escuelas van a seguir, y se están haciendo ahí porque el gas en las escuelas está cortado. Los docentes  y las familias de los chicos organizan estas ollas todos los días para que los chicos puedan tener aunque sea un plato de comida. La están pasando muy mal. Hay mucha hambre aquí en Moreno, producto de los recortes y la falta de trabajo, y la movida se hace atendiendo a esa hambre”, remarcó el docente de la escuela 49.

Hoy se realizó una multitudinaria marcha en repudio a lo ocurrido ayer que convocó al personal de todas las escuelas, sindicatos y referentes políticos. Sin embargo, la gobernadora de la Provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, sólo hizo referencia al caso a través de un tweet, y nada más.

“Hoy demostramos que no tenemos miedo, que estamos enojados y más unidos que nunca. Reclamamos poder entrar a dar clases en una escuela y no perder la vida ahí adentro. Seguimos de pie con los objetivos claros: juicio y castigo a los responsables de las muertes de Sandra y Rubén, escuelas seguras, y que aparezcan todos los responsables de lo que le pasó a Corina”, manifestó Pustilnik.

Desde el 2 de agosto los maestros de Moreno dan clases en las calles para tener continuidad pedagógica y no perjudicar a los chicos. Entregan actividades, las corrigen y las entregan al día siguiente.

“Los chicos preguntan por qué pasa todo esto, pero lo que les explicamos que nosotros estamos luchando para que ellos no dejen la vida en la escuela, como Sandra y Rubén. Ante todo queremos cuidar la vida de nuestros alumnos, y después la nuestra”, finalizó el docente.

 

Foto: Luciano Dico

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