Redacción Canal Abierto | » Las feministas están cada vez más organizadas y cada vez las matan más», reunidas en una mesa como excusa para dar lugar al debate, cuatro mujeres militantes feministas discuten sobre el presente y futuro del movimiento de mujeres. El fallo patriarcal de Lucía Pérez, el nuevo paro y la conquista de derechos gracias a la ocupación de las calles. Cuatro miradas, cuatro puntos de vista, pero muchas coincidencias: algo está cambiando.

A Clarisa Gambera (secretaria de Género de la CTA Capital y trabajadora de Niñez), le pedimos que condujera la charla. La acompañaron Silvia León (secretaria de Organización de ATE nacional y de Género de la CTA Autónoma), Verónica Gago (doctora en Ciencias Sociales, investigadora y docente, integrante de Ni Una Menos) y Graciela Rodríguez (argentino-brasilera, integrante de la Red de Género y Comercio, de la Articulación de Mujeres Brasileras y del Instituto Equit, de Río de Janeiro), presente en Buenos Aires para participar en la otra cumbre organizada por la Confluencia #FueraG20FMI.

La propuesta era pensar la actualidad, llegando al final de un 2018 que reunió a cientos de miles en las calles para apoyar la legalización del aborto, con un movimiento de mujeres cada vez más organizado y diverso. El año de las pibas, la batalla del gibré. Un año que lamenta -y reactivamente- cierra con la decisión de un tribunal marplatense que criminaliza a Lucía Pérez, la adolescente cuyo feminicidio a manos de tres hombres provocó el primer paro de mujeres en 2016, y que estos jueces dejaron impune. Pero la respuesta no se hizo esperar y el corolario de este año será otro: este 5 de diciembre un nuevo paro y movilización de mujeres a nivel nacional le dirá basta a una justicia que criminaliza a las víctimas y las juzga por su género.

Esta mesa tuvo lugar horas antes de la asamblea feminista en la CTEP que definió el segundo paro nacional de mujeres, este 5 de diciembre.

“Aquel octubre de 2016 la organización de las mujeres salió a la calle con una respuesta novedosa: parar, para poner un corte. Esto no puede pasar como si nada, no va más. Basta”, introdujo Clarisa para dar arranque a la charla.

“El feminismo como movimiento en expansión, en este último tiempo, tiene esta capacidad de combinar masividad y radicalidad. Creo que eso es lo que se quiere disciplinar con el fallo de Lucía, todo eso que abrimos. Por eso es importante volver a la herramienta del paro”, sostuvo Verónica Gago que con el colectivo Ni una menos y la conducción de ATE y CTA, reunidos en el Hotel de ATE en San Telmo, fue una de las artífices de la convocatoria al primer paro de mujeres el 19 de octubre de 2016.

“La innovación que hicimos convocando al paro de mujeres fue el desplazamiento de la figura de la víctima, y es lo que se está disciplinando en los argumentos del fallo aberrante de Lucía Pérez. Lo que hay es una criminalización de su personalidad como argumento jurídico”, concluyó Gago.

“Nosotras entendemos que no hay posibilidad de emancipación si la clase trabajadora no toma en sí mismo el movimiento de liberación de las mujeres”, expuso Silvia León, pensando desde la clase y desde su organización sindical. “Tenemos que repensar nuestras organizaciones sindicales y modificarlas desde adentro”.

“La violencia de género, de los feminicidios, nos hizo hacer algunas conexiones muy importantes para llegar a conectar todas las violencias que sufrimos las mujeres”, expresó Graciela Rodríguez, quien desde Río de Janeiro nos trajo algunas reflexiones de lo que ocurre en el Brasil de Bolsonaro y Marielle Franco. “No sólo nos sentimos víctimas de violencias sino que hacemos de esa posición algo que desarma y tiene capacidad de confrontar las violencias”, sumó Gago al análisis.

La relevancia de la lucha de las mujeres este año hizo eclosión en las jornadas por el tratamiento de la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo, sin eufemismos, por el aborto. «Las iglesias están planteado una suerte de cruzada y el feminismo es el nuevo enemigo interno. Creo que en Argentina la batalla por la legalización del abortó mostró el modo en que esa reacción se está organizando» analiza Gago y sostuvo:

«El movimiento feminista es un actor global pero reinventando formas de internacionalismo, distintas a las que se conocían. Las finanzas, las iglesias y el feminismo son las tres fuerzas que están jugando a nivel global y disputando efectivamente poder «.

Suficiente para que le demos «play» al video y dialoguemos con esta charla.

 

Charla (casi) completa

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