Redacción Canal Abierto | «Vamos a hacer licitaciones donde se van a vender los dólares al tipo de cambio vigente en una licitación transparente», anunció el ministro de Hacienda desde Washington, donde ayer mantuvo un encuentro con la titular del FMI, Christine Lagarde.

Pese a los esfuerzos de Nicolás Dujovne por desvincular el anuncio de una estrategia de “política cambiaria” y atribuirlo al eufemístico objetivo de “hacernos de pesos”, cuesta creer que los US$ 9.600 millones que dispondrá el Tesoro este año para vender en el mercado no tengan relación con la presión sobre el dólar de las últimas semanas.

Es que, tras el retroceso por centavos de los últimos días -que lo ubicó durante esta jornada en los $ 41,80-, el dólar volvió a ser el eje de las polémicas cuando días atrás tocó el techo histórico de $ 42,43.

Los dólares para las licitaciones diarias, señaló también el ministro, provendrán de lo pautado con el FMI en el marco del acuerdo stand by firmado el año pasado, así como de emisiones en dólares. En total, unos US$ 10.700 millones llegarán a principios de abril y hay tres giros más en lo que resta de 2019, cada uno de US$ 5.400 millones.

La escalada del dólar no sólo produjo incertidumbre entre inversores. En medios de comunicación, taxis y cafés retornaron las intrigas respecto al techo o límite que encontraría la divisa norteamericana, un signo preocupante para el oficialismo en pleno año electoral.

Sin embargo, todo indica que los nuevos desembolsos pasaran a engrosar la cifra de fuga de capitales ya característica de la gestión Cambiemos. De hecho, sólo en enero alcanzó el nivel récord de US$ 1.958 millones, y desde diciembre de 2015 ya suma los US$ 61.287 millones.

Otro dato aterrador, pero útil para tomar noción de la actual sangría económico-financiera, es que durante toda la Convertibilidad –de 1992 a 2001-, la fuga representó unos US$ 60 mil millones.

No hay antecedentes recientes de una fuga de capitales como la registrada en 2018. La tendencia sólo es comparable con los peores momentos de la historia económica argentina. Según el balance cambiario del Banco Central, durante los primeros seis meses del año pasado –incluso antes del agosto fatídico en cuanto a corrida cambiaria-  se fueron del circuito financiero local unos US$ 16.676 millones, más de dos mil millones más de divisas que en todo el 2001 (US$ 14.977 millones).

Presentado como dique de contención ante la extrema volatilidad de la divisa norteamericana, los desembolsos del préstamo stand by no lograron antes aquietar las aguas de lo que el Gobierno presenta como una “tormenta”. Parece difícil que ahora la misma estrategia, culmine en un resultado distinto.

Por otro lado, cabe señalar que los US$ 9600 millones a los que echara manos Dujovne para frenar el dólar este año es equivalente a las partidas presupuestarias que el Gobierno nacional va a destinar en todo 2019 para Salud (US$ 3.571.428.571) y Educación y Cultura (US$ 5.452.380.952) juntos (US$ 9.023.809.523).

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