Por Federico Chechele | El 22 de junio se cumple el plazo de presentación de candidaturas y nada es lo que parece. Mientras la fórmula Fernández-Fernández intenta ser modificada por algunos sectores del peronismo, todavía no se sabe quién será el acompañante de Mauricio Macri ni si será candidato. Alternativa Federal se desdibuja solo y Lavagna se volvió a calzar las pantuflas.

En Cambiemos vuelan las malas noticias

La semana comenzó con la Convención del radicalismo en Parque Norte donde quedó al descubierto que, según sus propios oradores, Macri “los extorsiona”, “anula sus críticas”, “abona por el pensamiento único”, “endeudó al país para financiar una fuga histórica”, “fracasó el modelo”, pero igual van a seguir dentro de Cambiemos… Ah, en ese marco un grupo de convencionales empezó a agraviar al Presidente con el hit del verano. Terapéutico lo del partido centenario. De todos modos, están seguros de que el Presidente les otorgará la candidatura a vice, aunque carecen de postulantes de renombre.

Para colmo, Jaime Durán Barba admitió que Macri puede bajarse de la reelección: “si él piensa que su candidatura no es buena no tendrá problema en desistir. Es realista”, lanzó el asesor presidencial a un medio brasileño. Tras esas declaraciones, por primera vez, en el Gobierno aceptaron que Vidal podría ser la candidata luego de meses de negar el Plan V. Y admiten que el compañero ideal sería Martín Lousteau. Una semana más de debilidad de Macri.

Y a esto hay que sumarle que Cambiemos se prepara para dos nuevos golpes electorales, pero también el primer triunfo del año por pequeño que sea. A las nueve derrotas al hilo en lo que va de 2019, el Gobierno seguramente la dará continuidad perdiendo este fin de semana en San Juan –Sergio Uñac será reelecto – y  en Misiones se perfila una victoria del vicegobernador Oscar Herrera Ahuad. Pero en Corrientes, el radicalismo, que lidera la alianza ECO (borraron la palabra Cambiemos) es favorito en un comicio legislativo donde se eligen 15 diputados y 5 senadores provinciales, además de concejales. No suena ni a consuelo.

Durán Barba admitió que Macri puede bajarse de la reelección: “si él piensa que su candidatura no es buena no tendrá problema en desistir. Es realista”

Massa, los federales y la incertidumbre por la fórmula FF

Previo al congreso que realizó el Frente Renovador que lidera Sergio Massa, el precandidato a presidente Alberto Fernández advirtió que la fórmula con Cristina Kirchner es “inmodificable”. Se supone que el mensaje iba direccionado al dirigente de Tigre, pero son varios los sectores del peronismo que, si bien reconocen el gesto de la ex presidenta de bajarse un escalón, todavía conspiran para que se corra de la fórmula presidencial: ponen en duda que se garantice un triunfo en un supuesto balotaje. Los más visibles son los gobernadores que todavía no mostraron su apoyo a dicha fórmula.

Y mucho más cuando Sergio Massa se pronunció a favor de una negociación junto a Unidad Ciudadana en el diseño de una coalición opositora para enfrentar al Presidente y que Alberto Fernández se muestre dispuesto a realizar una PASO presidencial con el tigrense. Con este llamado a una «nueva mayoría opositora», Massa desarticuló a Alternativa Federal que días antes había ratificado que competirá con un candidato propio que sería elegido en Primarias.

Con Massa dialogando con el frente que lidera el kirchnerismo, los federales se quedan sin un candidato fuerte: Miguel Ángel Pichetto no tiene territorio. Juan Schiaretti tomó distancia de los comicios presidenciales al señalar que «me ocupo de Córdoba, no de hacer campaña electoral nacional». Y Juan Manuel Urtubey -que se juntó esta semana dos veces con Macri-, dijo “Ni Macri ni Cristina, hay una alternativa para la Argentina”, tras recibir al primer mandatario en el aeropuerto y compartir un encuentro en su estancia, que incluyó hasta una foto con su familia. Otro para terapia.

Más allá de la desorientación pública que prevalece en Alternativa Federal -cuyo fin todavía no resuelve si ser una colectora del Gobierno para dividir los votos de la oposición o presionar a los gobernadores para bajar a Cristina Kirchner de la fórmula y luego enrolarse en un armado más pegotista-, así como están no pueden competir. Y mucho menos en la provincia de Buenos Aires, el gran campo de batalla.

Quien sí lo resolvió esta semana fue la propia Cristina Kirchner que se encargó de armar y difundir una foto con Alberto Fernández escoltados por Axel Kicillof y la intendenta de La Matanza, Verónica Magario. Y días después le ordenó a Martín Insaurralde que felicite por las redes a la fórmula bonaerense, justamente al intendente de Lomas de Zamora que no sólo se había postulado como precandidato a gobernador sino que además lidera al grupo de jefes comunales que alzaban la voz para imponer a uno de los suyos como sucesor de Vidal. En el Instituto Patria ya habían resuelto otra cosa.

Massa se pronunció a favor de una negociación junto a Unidad Ciudadana en el diseño de una coalición opositora para enfrentar al Presidente y que Alberto Fernández se muestre dispuesto a realizar una PASO

Sexto Paro General contra Macri

Por más que desde la calle Azopardo intenten promover que fue el quinto Paro a la gestión de Cambiemos, el pasado 30 de abril se llevó adelante una huelga general en todo el país pese a que un sector de la CGT haya optado por desatender el reclamo de los trabajadores.

Más allá de estos matices, el miércoles 29 el país amaneció vacío. La CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores, el Frente Sindical para el Modelo Nacional, las diferentes vertientes de la CGT y las organizaciones sociales brindaron otra muestra de unidad y rechazaron las políticas de ajuste y de entrega del gobierno que comanda Macri. Y fue así aunque la ministra de Seguridad Patricia Bullrich haya dicho que “estamos hartos de los paros” y que luego haya reprimido en Puente Pueyrredón ostentando nuevos aparatos represivos.

Los motivos del Paro sobran. El propio Ministerio de Producción y Trabajo anunció un día después que en los últimos 15 meses se destruyeron más de 300 mil empleos registrados. Un país a la deriva.

Por ello, también sobran los motivos para que los propios trabajadores sean los que se postulen para modificar esta realidad. Así fue el caso de Oscar “Colo” De Isasi, el Secretario General de ATE y la CTA Autónoma de la provincia de Buenos Aires quien el viernes se lanzó en La Plata como precandidato a legislador, con un fuerte respaldo político, social y sindical, en una síntesis de unidad, como reclaman todo los sectores y con un grito que representa a la clase trabajadora.

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