Redacción Canal Abierto | La empresa de golosinas abrió en 1976 y, con más de cien empleados, en su mayoría mujeres, se convirtió en un emblema nacional. Pero Suschen, la productora de “Mielcitas”, no producía desde comienzos de julio y, sin pagar los sueldos ni los aguinaldos, su dueño, Roberto Duhalde, desapareció con la última recaudación.

Al comienzo, las empleadas montaron guardia para evitar que desmantelaran la fábrica, y en ese encontrarse también encontraron una salida: conformarse como cooperativa y volver al ruedo.

Quedamos 88, 66 mujeres y 22 hombres, de los 101 trabajadores que éramos”, explica Silvia Salas, una de las trabajadoras, devenida en presidenta de la Comisión Directiva de la cooperativa, en diálogo con Canal Abierto.

Y continúa: “Vino a hablar con nosotros el Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas, nos explicó lo que era una cooperativa. Y, como estábamos a la deriva de no saber qué camino seguir, elegimos el camino de seguir por ahí. Ningún trabajador se imagina en algo así. Nosotros no buscamos ser cooperativa, a nosotros nos llevaron a ser una cooperativa, porque lamentablemente quedamos en la calle y no tuvimos otro camino”.

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Además de las históricas “Mielcitas”, Suschen producía los tradicionales “Naranjú”, tapas de alfajores, alfajores terminados, obleas, y bizcochitos entre otras golosinas.

“Estamos esperando que salgan los papeles, tengamos la matrícula, podamos empezar a funcionar como una cooperativa, tener un CUIT y que la AFIP nos dé el OK para poder salir a la venta con los productos. Hemos hablado con los proveedores, que están dispuestos también a darnos una mano y los clientes siguen llamando a la empresa. Les estamos avisando que en cualquier momento vamos a salir a la venta de vuelta, para salir para adelante”, resume Salas.

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La responsabilidad empresaria

En tanto, los ex dueños jamás se pusieron en contacto con los trabajadores, con quienes mantienen una importante deuda. Sobre el tema, Salas aclara: “La empresa no apareció más. Nos quedamos el 11 de julio en la calle, sin un sueldo, sin un telegrama de despido, sin una indemnización, sin cobrar nuestro aguinaldo, ni vacaciones. Estamos en la misma situación. El Ministerio de Trabajo tampoco nos dio ninguna solución”.

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