Redacción Canal Abierto | “José hace muchos años que trabajaba en el hospital. Fue un gran compañero, siempre dispuesto a ayudar a todos. Tuvo la desgracia de contagiarse. No duró casi nada, fue una semana que estuvo internado, agonizando y ya no le respondieron más los órganos ni el corazón”, cuenta Ruth Greco, enfermera del Hospital Rivadavia.

Este fin de semana, el COVID-19 se cobró la vida de otro trabajador sanitario. Se trata de José Aguirre, enfermero del Rivadavia, quien se contagió prestando sus servicios en este efector de salud porteño.

Los trabajadores del hospital decidieron tomar medidas de fuerza para seguir pidiendo que se extreme el cuidado del personal sanitario que asiste en esta pandemia. Además, realizaron un corte de calle para homenajear a su compañero y visibilizar la situación que atraviesa el sector. Con Aguirre, ya suman 9 trabajadores de salud muertos por coronavirus.

“Actualmente tenemos 46 enfermeros contagiados de una planta de 396. Ingresaron unos cuantos por la emergencia sanitaria –por contrato, no planta permanente- que también se contagiaron. Por otro lado, tenemos una cantidad más elevada de compañeros aislados por contacto estrecho”, informó Eliana Mazurik, enfermera del Rivadavia.

Sobre este escenario, el delegado de ATE en el Hospital Rivadavia, Rodolfo Arrechea, informó en conferencia de prensa que se realizará un quite de tareas y generarán la rotación necesaria para los enfermeros, ya que el índice de estos trabajadores infectados es muy alto. “Pedimos que se preserve la salud de quienes están cuidando a los enfermos. Por José y para no perder otro compañero, volvemos a exigir a Horacio Rodríguez Larreta que la Ciudad vuelva de inmediato a la Fase 1 de cuarentena, y que se audite la calidad y cantidad de material de bioseguridad para los trabajadores de la salud, así como su logística y distribución”, remarcó.

La tasa de contagios entre el personal de salud supera el promedio del 10% que estableció la OMS. Las últimas cifras brindadas hablan de un 14,9% del total de casos confirmados de coronavirus en el país.

Esto es algo que los sindicatos que nuclean a este personal expresaron desde el comienzo de la pandemia. ATE y la CTA-A fueron impulsores del Plan Nacional de Protección Personal de los Trabajadores de Salud, que fue implementado por el Gobierno a principios de junio. Entre los principales puntos de este programa se encuentran la provisión de elementos de protección personal en cantidad y calidad apropiada, el testeo al personal, y la inclusión de los trabajadores en los comités de crisis para brindar una mirada desde adentro.

“No estamos inventando, lo estamos viviendo. Somos nosotros los que nos ponemos los camisolines y sabemos que no sirven, y de parte de las autoridades del hospital es como si nadie escuchara nada. Están tardando mucho los hisopados. Hay compañeros que recién hoy después de cinco días les dieron el resultado”, señaló Greco.

Además, informó: “Hay varias salas cerradas por falta de personal. No hay lugar internar a tantos pacientes ni capacidad como para que no compartan baños. Este es un hospital muy viejo y tiene pabellones que no tienen ni biombos que los separen”.

Por su parte, Mazurik agregó: “Vivimos esto con mucho miedo. El que no tiene miedo de llevarse el virus a la casa tiene miedo de contagiarse en el camino porque la mayoría vive en provincia y viaja en transporte público. El temor es constante, no tenemos un día de descanso y eso también nos agota. Trabajamos toda la semana con turnos de hasta 14 horas en el día”.

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