Canal Abierto Radio | La Legislatura porteña aprobó este miércoles una ley que permite apelar fallos de la justicia nacional ante el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) local. 

El abogado laboralista Pablo Kleiman advirtió que si bien esta medida va en contra de las atribuciones de la Ciudad descritas en la Constitución Nacional, “siempre están todos esos resortes burocráticos y kafkianos: que para que se caiga por inconstitucional, va haber que presentar un recurso de inconstitucionalidad. Y este tipo de recursos no se resuelven rápidamente”.

“También recordemos que el recurso de constitucionalidad, en último término, va a ser resuelto por la Corte Suprema de Justicia, que también está bastante degradada. Venimos de una elección de autoridades de la CSJ donde estuvieron presentes únicamente tres jueces que se auto votaron, porque dos son quedaron como presidente y vicepresidente del tribunal”

Desde el bloque del Frente de Todos advirtieron que esta normativa “busca favorecer” al expresidente Mauricio Macri en la causa del Correo Argentino. De hecho, plantean, iría en linea con la estrategia judicial utilizada por la empresa para apartar a la jueza Marta Cirulli -quien había ordenado la quiebra- y a la fiscala Gabriela Boquin. A su vez, Kleiman señaló que la norma también “busca degradar al Poder Judicial como tal, y que apunta a distintas contiendas legales en el ámbito laboral”.

Además, repasó distintos artículos de la Constitución Nacional y de las leyes que competen a las funciones de los distritos:

  • En primer lugar, el art. 75 sobre las atribuciones del Congreso Nacional. “El punto 12 dice: “Dictar los Códigos Civil, Comercial, Penal, de Minería, y del Trabajo y Seguridad Social, en cuerpos unificados o separados, sin que tales códigos alteren las jurisdicciones locales, correspondiendo su aplicación a los tribunales federales o provinciales(…)”. Y la Ciudad de Buenos Aires no es una provincia, es una ciudad autónoma y la Constitución Nacional la nombra expresamente y dice: las Provincias y la Ciudad” remarcó el abogado.
  • El art. 129 dice: “La ciudad de Buenos Aires tendrá un régimen de Gobierno autónomo con facultades propias de legislación y jurisdicción, y su jefe de gobierno será elegido directamente por el pueblo de la ciudad.
    Una ley garantizará los intereses del Estado nacional mientras la ciudad de Buenos Aires sea capital de la Nación (..)”. Kleiman remarca que “no habla de la Constitución de la Ciudad más allá que se llame Constitución. No podía ser Constitución porque no es una provincia”.
  • De allí nace la Ley 24.558, denominada Ley Cafiero, que en su artículo séptimo remarca que “el Gobierno nacional seguirá ejerciendo en la Ciudad de Buenos Aires su competencia en materia de seguridad y protección de las personas y bienes. La Policía Federal Argentina continuará cumpliendo funciones de policía de seguridad y auxiliar de la justicia en el ámbito de la ciudad. La ciudad de Buenos Aires y el Estado nacional suscribirán los convenios necesarios para que éste brinda la cooperación”.

“La Ciudad de Buenos Aires no es una provincia más. De hecho, la Constitución cuando se crea, las provincias le ceden el poder preexistente y la ciudad de Buenos Aires no existía como provincia- Y el concepto de autonomía al que se refiere el artículo 129, en cuanto que tiene facultades propias de legislación de jurisdicción y ejecutivas, le asigna un jefe de Gobierno, no un gobernador, porque no es una provincia y por tanto, no puede administrar justicia de los códigos procesales de fondo, que son facultades exclusivas de las provincias”, resaltó el abogado.

Por último, Kleiman aseguró que ante una apelación, la Corte no tendría plazo para expedirse: “hay fallos que salen enseguida y otros que están 20 años, y el momento para tratarlo tiene que ver con acuerdos y tiempos políticos”.

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