Redacción Canal Abierto | Pandemia mediante, la vida virtual se convirtió en un refugio para paliar la ausencia de vida social. Los juegos y las redes crecieron en volumen de usuarios y contenidos, y los dispositivos móviles se volvieron una extensión de las manos. Y justo ahí, en plena cuarentena, apareció en AppStore y en Google Play una aplicación que promete entretenimiento, interacción y “argentinidad” en el mismo lugar: Argentina 8-bit.

“Es una aplicación de cultura popular argentina en donde traté de unificar la cuestión lúdica con la de aprendizaje -cuenta Mariano Larronde,  miembro de Voyager Interactive y desarrollador del juego-. Al estar en 8-bit le genera una cuestión graciosa y te ahorrás recursos en el celular. No necesitás un súper celular para correrlo. Y está adaptado a los tiempos de lectura que tiene hoy la gente”.

Con una imagen bien retro, que emula los juegos clásicos de los 80 de Nintendo o Family Game, Argentina 8-bit tiene varias secciones. La primera es una trivia que desafía los conocimientos de los usuarios sobre cultura popular argentina, y cada respuesta correcta es premiada con monedas que servirán para ir a la segunda sección, que se roba el juego, la Plaza de Mayo virtual.

“Allí vas desbloqueando personajes de la cultura argentina, hay personajes que son históricos, y otros que son quizás más cómicos, populares”, detalla Larronde en diálogo con Canal Abierto. Al desbloquear un personaje, aparece una mini biografía que nos informa de quién se trata y sus frases célebres, y nos ofrece enlaces externos donde ir si queremos ampliar la información. Y allí están desde Mercedes Soca y Victoria Ocampo hasta Ricardo Fort o Moria Casán. Los personajes desbloqueados se pueden incluir luego en el mundo personal de cada jugador usando la herramienta de realidad aumentada.

Además, la Plaza virtual se puede recorrer y es –al igual que la real- un lugar de encuentro. “Funciona muy bien después de las 7 u 8 de la noche. Después de trabajar la gente se mete y se encuentra ahí con otras personas que no saben de qué parte del país son. Se ponen a hablar, se conocen, se armaron grupos de WhatsApp. Me impresiona cómo en la pandemia sirvió para que la gente se conecte”, asegura el autor del juego.

También hay un museo que puede recorrerse solo o con otros usuarios donde hay obras de distintos artistas plásticos contemporáneos, y una cancha para jugar un “picadito” o patear al arco.

 

Apostar al mercado local

Voyager Interactive es un estudio argentino que desarrolla juegos para todo el mundo. El proyecto de Argentina 8-bit había comenzado un año y tres meses atrás y la pandemia de COVID-19 los tomó por sorpresa. “Nos pegó de casualidad, pero todo lo que es consumo de entretenimiento creció un montón, eso hizo que el juego tenga mucha más repercusión”, asegura Larronde.

Y agrega: “Veníamos lanzando varios juegos que anduvieron muy bien pero de golpe empezamos a sentir que teníamos una herramienta muy poderosa. Todos somos muy argentinos, disfrutamos mucho de nuestra cultura y pensamos en apostar a hacer algo local. Lo que generalmente hacen las potencias es darle mucha importancia a la creación de productos culturales muy buenos y eso genera una cuestión muy identitaria, nacional. Y, a la vez, cuando un país tiene esa identidad nacional fuerte hace que como sociedad se organice mucho mejor, que la gente sienta que está luchando por algo. Si bien en Argentina eso lo tenemos, venimos de momentos muy difíciles y creo que es bueno agregar este valor nacional para empujar para adelante. Es un granito de arena”.

 

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