Redacción Canal Abierto | El pasado 10 de diciembre, con motivo del acto por el Día Universal de los Derechos Humanos, el presidente Alberto Fernández y la vicepresidente Cristina Fernández de Kirchner entregaron un reconocimiento a seis personalidades destacadas del movimiento de derechos humanos de nuestro país.  Durante la celebración, el mandatario también entregó para su guarda a la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación un frondoso archivo de la disuelta Secretaría de Inteligencia del Estado. Se trata de 250 mil fichas y 700 cajas de documentos pertenecientes al área de Antecedentes Sumarios Jurídicos y de Recursos Humanos, que la intervención de la AFI (ex SIDE), encabezada por Cristina Caamaño, encontró en el edificio central del organismo ubicado en la calle 25 de Mayo, que contiene material generado desde 1946, fecha de la creación de la SIDE hasta 1985, cuando finalizó el Juicio a las Juntas.

Una parte del hallazgo corresponde al seguimiento que los espías hicieron sobre los organismos de derechos humanos y los familiares de víctimas de la dictadura durante el periodo 1976-1983. Ahora, esos organismos comenzaron a recibir copias de las fichas en las que son mencionados.

Consultado por Canal Abierto, Luis María Alman Bornes explica que, en una primera observación de la caja que recibieron ayer, “se puede observar el compromiso de los pioneros del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, en una época en la que tener un compromiso era muy peligroso”.

“En la carpeta hay desde la documentación oficial del MEDH, las actas internas, hasta las declaraciones públicas, recortes de diarios en los que aparecía alguna solicitada”, agrega.

Además, figura un relevamiento de las autoridades eclesiales católicas y evangélicas sobre la auto amnistía declarada por el gobierno de facto antes de entregar el poder en el 83. “Ahí aparece la opinión de los obispos, los que estaban a favor y otros rechazándola. En este caso aparece la opinión del MEDH que fue en contra”, destaca Alman Bornes, que es integrante de la junta directiva del organismo, del área de Formación de ATE Nacional y de la Pastoral Social Evangélica.

El material

La información desclasificada pertenece a la Asociación de Madres de Plaza de Mayo, a Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora,  Abuelas de Plaza de Mayo, Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, el Centro de Estudios Legales y Sociales, la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos, la Liga Argentina por los Derechos Humanos, el Servicio Paz y Justicia, el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, el Movimiento de Sacerdotes para el Tercer Mundo, el Movimiento Villero Peronista, la Comisión Argentina por los Derechos Humanos y Amnistía Internacional.

Hay registros sobre personas, instituciones, organismos de derechos humanos, sindicatos y organizaciones políticas, entre otros.

“Los espías evitaban, en general, el uso de la palabra ´desaparecidos´ y en muchos documentos hablaban de los Familiares de Delincuentes Subversivos o las Madres de Delincuentes Terroristas. Estos informes, elaborados en la SIDE, se compartían en la comunidad de inteligencia formada por todas las Fuerzas Armadas”, reveló días atrás el diario Página/12.

El 27 de enero de 2019 Caamaño creó el Programa de Protección de Registro y Archivo para recuperar la documentación existente dentro de la SIDE que tuviera relación con violaciones a los derechos humanos y las libertades individuales por parte del Estado.

Solo se entregó una parte de lo recopilado en este período y el resto sigue siendo analizado. El objetivo final que es que todo el material sea de acceso público, además de servir como prueba en los juicios de lesa humanidad, entre otras causas.

El MEDH

Ayer, la delegación del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos integrada por Elsa Oshiro, Magdalena Vieyra, Fernando Suarez y Luis María Alman Bornes fue recibida por la directora de Gestión de Fondos Documentales del Archivo Nacional de la Memoria, en la sede central de la Secretaría de Derechos Humanos, en el predio de la ESMA.

“El trabajo de espionaje consistía en un seguimiento, dónde se reunían, con quiénes se reunían, los contactos que tenían con el exterior, las recorridas que realizábamos por el interior tratando de denunciar lo que estaba pasando en el país y de recabar información de las violaciones a los derechos humanos en diferentes lugares”, explica Alman Bornes.

“El MEDH tiene un archivo propio, cuando se constituye en febrero del 1976 una de las tareas que hizo fue no solo el acompañamiento pastoral sino la denuncia de las desapariciones, y existe registro de todo ese trabajo, de las entrevistas con las familias, eso está en custodia, es material que ha sido solicitado por la justicia en muchísimas oportunidades, así que esto también se sumará a nuestro archivo”, agrega.

Sobre el archivo recibido, asegura: “Se puede observar el compromiso de los pioneros del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos, en una época en la que tener un compromiso era muy peligroso”.

“En los contextos eclesiales no era sencillo, hubo grandes debates. Hubo sectores muy comprometidos, como Jaime de Nevares, Jorge Novak, lo mismo que con las iglesias evangélicas o protestantes, como Miguez Bonino, personas que pusieron el cuerpo y denunciaron tanto en el país como en el exterior, pero también hubo una parte de las iglesias que fueron cómplices”, concluye el dirigente.

 

Foto principal: Tapa de la carpeta entregada al MEDH

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