Redacción Canal Abierto | El 26 de febrero la empresa SwissJust Argentina informó por video conferencia a sus trabajadores que cerraba el centro de distribución ubicado en Lomas del Mirador (en Cavia 832, La Matanza) y que mudaba sus operaciones a Escobar, a 60 kilómetros de distancia. Esta no era la peor noticia: la empresa les pedía que renunciaran a sus contratos, y los beneficios conquistados por algunos de los trabajadores por 30 años de trabajo, para incorporarse a una nueva firma.

SwissJust nos informó que la operación que realizábamos ya no estaba disponible para nosotros y que la única oferta de trabajo estaba en Escobar, en una empresa tercerizada llama TransFármaco (www.trf.com.ar). Para poder acceder a esa posibilidad teníamos que desvincularnos de la compañía, ya que hoy los despidos están prohibidos, que nos iban a pagar la indemnización, pero teníamos que incorporarnos a la otra empresa con otros salarios y perdiendo la antigüedad y todos los beneficios que conseguimos durante todos estos años”, narra a Canal Abierto Mardonio Racedo, trabajador de la firma desde hace 20 años y, a raíz de este conflicto, organizador sindical del CIS-CTA en la empresa.

Durante 30 años, en esta planta se almacenó la mercadería y se prepararon y despacharon los pedidos de productos terapéuticos y cosméticos hechos en base a hierbas importados de Suiza. De un día para el otro, y en las sombras, Just Argentina vació el depósito y les dijo a sus empleadas y empleados que eran prescindentes.

Son 52 los trabajadores y trabajadores que están en esta situación. Se encuentran en estado de asamblea permanente y resolvieron ocupar el lugar y permanecer allí las 24 horas del día en defensa de sus puesto de trabajo. De hecho, sólo después de que llevaron adelante la ocupación la empresa realizó la propuesta de reubicación en la planta de Escobar, operada por la franquicia Transfármaco. La medida previa había sido vaciar la planta durante el fin de semana largo de mediados de febrero y cuando los trabajadores se reincorporaron el miércoles 17 la encontraron desierta.

El sindicato de convenio, el SEOCA (Sindicato de Empleados y Obreros de Comercio y Afines Zona Oeste) no fue informado por la empresa ni realizó acción alguna hasta que no intervino en el conflicto el Sindicato CIS de la CTA Autónoma, al que trabajadoras y trabajadores de la planta se afiliaron luego de acudir en busca de apoyo y asesoramiento.

Tras la intervención del SEOCA el Ministerio de Trabajo dictó una conciliación obligatoria que la empresa tampoco acató. En las negociaciones entre la empresa y la representación gremial formal, no se dio participación a ninguno de los trabajadores implicados.

“La última novedad que tenemos, después de los diferentes canales de denuncia que hemos utilizado, es que Trabajo dictó la conciliación obligatoria pero la empresa no la ha cumplido. Hoy, lunes 1º de marzo estamos en la empresa y no hay actividad. Hubo una comunicación mediante whatsapp para que nos presentáramos a las 10 de la mañana, en un horario no habitual, en el marco de la conciliación pero no apareció nadie. La empresa no quiere hablar con nosotros de manera abierta y amplia y exigimos que se tomen cartas en el asunto”, sostiene Racedo. “Están dilatando para llamar a los trabajadores individualmente, para que aflojen y vayan a desvincularse, jugando con la necesidad de la gente”.

La empresa alega que esta es una decisión estratégica para expandir la compañía, y que para ese crecimiento precisan buscar otro espacio. “Ellos desconocen cualquier tipo de actividad gremial o colectiva que nosotros venimos llevando desde 1996. Primero como cuerpo de delegados del SEOCA y desde el 2015 como asamblea. Nosotros veníamos negociando colectivamente con ellos y de un día para otro rompieron todo el protocolo interno de negociación”.

Los responsables de esta situación, según señalan los trabajadores, son el presidente de la franquicia de la multinacional suiza en el país, Jacques Alejandro Mizrahi, el director general Diego Alegre y el gerente de operaciones Fernando De Piero, quien se tomó vacaciones para no dar la cara frente a esta situación. “Debía retomar el día 26 de febrero y ahí fue cuando nos informaron de esto”, explican.

“Como asamblea de trabajadores entendimos que la intervención del SEOCA fue totalmente insuficiente y para encarar esta lucha nos contactamos con el CIS-CTA para ver qué herramientas podíamos desarrollar para una pelea mucho más contundente. Acordamos con el CIS y le informamos a SEOCA esta decisión”, explica Racedo.

Los trabajadores presentaron una denuncia por “fraude laboral, mala fe y práctica desleal y anti-sindical”, por parte de la empresa. “Esperábamos que hubiese novedades este fin de semana en cumplimiento de la conciliación, pero no pasó nada. Nosotros vamos a permanecer en asamblea permanente en resguardo de nuestros puestos de trabajo”, advierten.

La CTA Provincia de Buenos Aires y el CIS-CTA presentarán en las próximas horas una denuncia señalando el incumplimiento de la conciliación obligatoria, irregularidades laborales existentes en la empresa –trabajadores no registrados correctamente y el no cumplimiento del convenio colectivo– y exigiendo que los trabajadores tengan participación en las negociaciones y discusiones entre el sindicato, el ministerio y la empresa. “Hasta ahora los trabajadores no han tenido ninguna participación y se está discutiendo algo muy importante para ellos y no hay claridad y hay mala fe por parte del empleador”, señaló Gustavo Córdoba, secretario General del CIS-CTA.

Te puede interesar: Sindicato joven, ideas nuevas, sueños urgentes | Informe audiovisual sobre CIS CTA-A

 

Recibí más periodismo de este lado

Archivo historico