Redacción Canal Abierto | Bajo la consigna “Urgencia para enfrentar el hambre”, y convocada por el tridente de San Cayetano, decenas de organizaciones sociales junto a la CTA Autónoma y sindicatos de la CGT, se movilizaron por avenida 9 de Julio hasta el ministerio de Desarrollo Social, reclamando la implementación de la Ley de Emergencia Alimentaria, una prórroga de la Ley de Emergencia Social, aumento del Salario Social Complementario y la convocatoria al sector de la economía popular al Consejo del Salario; el otorgamiento de un bono de $2.000 a los integrantes de cooperativas y la suba de las jubilaciones y pensiones mínimas.

Ante la descomposición política del gobierno saliente que agravó la crisis económica y sigue profundizando las penurias sociales, la CTEP, Somos Barrios de Pie, la Corriente Clasista y Combativa, el Frente Popular Darío Santillán y el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL); la CTA Autónoma, ATE, y los gremios de la Federación Portuaria FeMPINRA, junto a otros sectores entre los que se destacaron los partidos y agrupaciones de izquierda y una delegación de Camioneros, protagonizaron la primera marcha masiva post PASO, en la que volvieron a colocar la mira en las políticas de ajuste del gobierno de Mauricio Macri.

Esteban “Gringo” Castro, de la CTEP, explicó que “el salario social no es un plan, sino el complemento que necesita un sector de nuestro pueblo que no está trabajando en el marco de la formalidad, pero que trabaja. Tenemos miles de compañeros, sobre todo mujeres, sosteniendo comedores y merenderos. Le están salvando la vida a miles de chicos a los que les dan de comer todos los días, y sólo algunas de nuestras compañeras perciben esos 7500 pesos”

Por su parte, Hugo Cachorro Godoy, titular de ATE Nacional, señaló desde el escenario: “El 11 de agosto nuestro pueblo le dijo chau a Macri y al FMI y abrió el camino de la esperanza. Hay que instalar en el primer orden de prioridades la fuga de capitales, porque se llevan la riqueza de nuestro país y multiplican el hambre. Y que ningún salario mínimo, que ningún salario social este por debajo de los 32 mil pesos”, advirtió Godoy, además adjunto de la CTA-A.

Juan Carlos Schmid, destacó que “este país sería inviable si las organizaciones populares no se hubieran cargado al hombro la emergencia social. Es cierto que las urnas le han puesto un freno a este plan de vergüenza nacional, pero nosotros queremos una democracia participativa que le dé respuestas a todos”, Además, el ex integrante del triunvirato de la CGT, hizo un tiro por elevación a sus ex socios de la central: “Un mensaje al resto de los sindicatos confederados, hay que abrir la puerta a los trabajadores de la economía popular, y hay que sentar a un compañero de este colectivo en el consejo del salario”, cerró Schmid.

Recibí más periodismo de este lado

Nuestros temas