Por Gladys Stagno | Como spoiler indeseado de la inflación que el INDEC publicará este martes, la Ciudad de Buenos Aires publicó hoy su Índice de Precios al Consumidor (IPC) de enero, que arrojó un 3,1% de variación mensual y un 31,7% interanual.
La medición que produce CABA tiene una particularidad: se construye con la canasta de bienes y servicios de 2017/2018 y los ponderadores de 2022, lo que el INDEC haría también desde este martes pero, por decisión de Javier Milei y Luis “Toto” Caputo, finalmente no hará.
Con esa canasta actualizada, los números de CABA reflejan un poco mejor la situación de vacío que atraviesan de los bolsillos.
En el desagregado, el IPC porteño arrojó que en enero los alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 4%; y transporte, un 3,7%.
Los rubros que se dispararon más —por cuestiones estacionales— fueron recreación y cultura, con un 7,4%; y restaurantes y hoteles, con el 5,3. El que menos subió —por lo mismo—, fue educación (0,1%). Sólo en los estacionales, la inflación de enero fue del 15,8%.
Un febrero difícil
Sin pretensiones de Nostradamus, la decisión que ocasionó la salida indecorosa de Marco Lavagna del INDEC muy posiblemente dé este martes una medición nacional más cercana a los deseos del Gobierno y más lejos del IPC CABA (y de la realidad).
Es decir, un número cercano al 2,5% que anticipó Caputo, o un poco por arriba (2,8%), que le permitirá a la gestión libertaria seguir empujando las paritarias y jubilaciones hacia abajo.
Utilizando como herramienta de medición la canasta de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/2018, tal como había anunciado y como se contempló en el Presupuesto 2026, el INDEC manejaba una inflación de enero que estaría en torno a 3,2%, muy similar a la que midió la Ciudad.
Y, siguiendo con las profecías, es necesario advertir que este “dibujo” estadístico comenzará a evidenciarse como tal aún más en febrero, que viene con aumentos pautados de gas (16%), luz (3,6%) y colectivos del AMBA (31%, desde el 17 de febrero, y 10% más desde el 16 de marzo).
Para empeorar el cuadro, consultoras privadas como LCG registraron una fuerte aceleración en los precios de los alimentos en la primera semana de este mes, principalmente en bebidas y panificados. Según anticipó, hubo una suba del 2,5%, lo que constituye el mayor aumento en siete días desde marzo de 2024. La semana previa, el indicador había cerrado en 0,7%.
Desde adentro, los técnicos agrupados en ATE INDEC realizarán mañana a las 15:45 una radio abierta en las puestas del organismo “en el marco de la postergación de la difusión del IPC actualizado con las ponderaciones de la ENGHo 2017/18” y en rechazo a “la intromisión del Gobierno en decisiones técnicas”, anunciaron.
Ilustración: Marcelo Spotti

