Lo dice la UIA: cae la actividad industrial y las expectativas de que mejore

El Monitor de Desempeño Industrial elaborado por el organismo mostró un deterioro del sector que ya lleva 15 meses consecutivos. Los empresarios ya no culpan a los costos, sino a la caída en la demanda y la apertura de importaciones.
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Redacción Canal Abierto | Al industricio en marcha que vienen denunciando desde distintos sectores pymes y sindicales, se le sumó un actor impensado: la Unión Industrial Argentina (UIA).

El organismo presidido por Martín Rappallini elabora cada trimestre el Monitor de Desempeño Industrial (MDI), un índice que anticipa la evolución de la actividad fabril y que en enero de 2026 mostró un importante deterioro, en todas las comparaciones posibles.

Con un resultado de 36,5 puntos, el MDI cayó -7,5 puntos porcentuales frente al relevamiento anterior, pero también respecto de enero de 2025, con una variación negativa de -5,6.

Además, la UIA aclara que el valor se mantiene por debajo del umbral de expansión por “decimoquinto relevamiento consecutivo”, una marcada tendencia a la contracción industrial.

Demanda en caída e importaciones sin freno

El MDI se construyó mediante una encuesta realizada a más de 644 empresarios de distintas actividades, regiones y tamaños, de los cuales 530 pertenecen al sector industrial.

Entre las respuestas, destacan:

  • Producción: El 53,3% de las empresas encuestadas afirmó que su nivel de producción cayó en comparación con el promedio del cuarto trimestre del año pasado.
  • Ventas internas: El 54,7% de las empresas reportó bajas —el tercer valor más elevado de la serie—, mientras que solo el 13,3% registró aumentos.
  • Exportaciones: El 30% informó caídas y el 14,3% subas, proporciones similares a las observadas en encuestas previas.
  • Empleo: El 22,2% de las empresas registró caídas. Entre ellas, la mitad recurrió a la reducción de personal ante la menor actividad, el 41,4% redujo turnos y el 22,9% implementó suspensiones. “De cara a los próximos doce meses, el 19,4% anticipa un aumento en su plantel, mientras que el 26% prevé una reducción”, asegura el informe.

Y señala: “En las PyMES se observaron las mismas dinámicas, aunque en términos de producción y ventas, las micro y pequeñas empresas resultaron más desfavorecidas que las medianas y grandes (…). A diferencia, en empleo, las medianas y grandes registraron un mayor impacto negativo”.

En cuanto a las principales consecuencias de esta debacle, el MDI indica que “el 45,6% de las empresas tuvo dificultades para afrontar al menos uno de los siguientes pagos”: salarios, proveedores, compromisos financieros, servicios públicos e impuestos. Y el 5,4% “presentó atrasos en todos los pagos mencionados”.

¿A qué se debe la caída?

Consultados por las razones de la contracción del sector, el 46,1% de los empresarios identificó “la caída de la demanda interna” como su problema más relevante.

La curiosidad aparece en el segundo lugar del ranking de problemas, en el que hubo una mutación: los costos, que en enero de 2025 lideraban con 40,6%, redujeron su peso al 19,7% en enero de 2026.

A ese puesto subieron, en contraste, las inquietudes vinculadas a la competencia externa: la apertura de importaciones, y la dificultad consiguiente para competir con los bienes importados, pasó de no registrar menciones en octubre de 2024 a representar el 19,4% en enero de 2026.

Finalmente, el relevamiento mostró un enfriamiento de las expectativas empresarias. La proporción de empresas que prevé mejoras en su situación económica se redujo a “47,8% frente al 60,4% del relevamiento anterior”, mientras que las expectativas positivas sobre el sector y la economía nacional también retrocedieron.