Por Gladys Stagno | El diagnóstico que mostró esta semana la encuesta de la Unión Industrial Argentina (UIA) acaba de ser confirmado por los datos oficiales: el último informe del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) sobre industria manufacturera volvió a mostrar un escenario angustiante para el sector.
El informe del organismo estadístico indica que el Índice de Producción Industrial Manufacturero (IPI) registró una caída general del -3,2% interanual, que se sintió muchísimo más fuerte en algunos rubros.
El que mostró un peor desempeño fue el sector Automotores y otros equipos de transporte (-22,9% interanual), seguido por Otros equipos, aparatos e instrumentos (-22,1% interanual), y Textiles y prendas de vestir, cuero y calzado (-21,3%).
Aunque el índice desestacionalizado mostró una variación positiva de 3,1% respecto a diciembre, el dato interanual confirma el debilitamiento que la actividad industrial viene mostrando desde julio del año pasado, y que tuvo en noviembre su caída más pronunciada (-8,8% interanual). Con la cifra de enero, la pendiente ya lleva siete meses consecutivos.
Sin optimismo en el horizonte
El deterioro de la producción aparece en línea con el diagnóstico que ya había surgido del relevamiento empresarial de la UIA. En esa encuesta, “el 53,3% de las empresas afirmó que su producción cayó” y “el 54,7% registró bajas en las ventas internas”.
Y queda aún más evidenciado si se mira la evolución industrial en perspectiva internacional. Un ranking publicado por la consultora Audemus esta semana ubicó a la Argentina con el segundo peor desempeño industrial entre 56 economías analizadas, sólo superado por Hungría.
Según ese relevamiento, la producción manufacturera local acumuló “una caída promedio de 7,9% en los últimos dos años”, un retroceso que contrasta con el crecimiento industrial observado en varios países de la región y del mundo.
Ilustración Marcelo Spotti

