Redacción Canal Abierto | Una investigación preliminar del propio gobierno de Estados Unidos concluyó que fuerzas militares estadounidenses habrían sido responsables del ataque con misiles que destruyó la escuela primaria femenina Shajarah Tayyebeh, en la ciudad iraní de Minab, y dejó al menos 175 muertos, en su mayoría niñas.
El bombardeo ocurrió el 28 de febrero, en las primeras horas de la agresión militar lanzada por Estados Unidos e Israel contra Irán. El misil impactó en pleno horario escolar, cuando el establecimiento estaba lleno de estudiantes y docentes. El techo del edificio colapsó tras la explosión, dejando a decenas de niñas atrapadas bajo los escombros.

Según los primeros resultados de la investigación militar estadounidense, el ataque habría sido producto de “información de inteligencia desactualizada” utilizada para seleccionar el objetivo. Los datos provenían de registros de la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) que identificaban el lugar como parte de una instalación militar, aunque el edificio funcionaba como escuela desde hacía años.
El misil utilizado, un Tomahawk, forma parte del armamento utilizado por Donald Trump en su guerra contra Irán. Pese a la evidencia inicial, durante los primeros días posteriores al ataque, la Casa Blanca intentó evadir responsabilidades. El presidente norteamericano incluso sugirió públicamente que Irán podría haber sido el responsable.
Sin embargo, análisis independientes de imágenes satelitales, restos del misil y videos del lugar contradijeron esa versión y apuntaron a la autoría estadounidense.
El ataque contra la escuela de Minab se convirtió en uno de los episodios con mayor número de víctimas civiles desde el inicio de la guerra en 2026. Las autoridades iraníes informaron que entre los muertos se encuentran principalmente niñas de entre siete y doce años, además de docentes y algunos familiares que habían acudido al establecimiento para retirar a los alumnos ante los bombardeos.
Expertos de Naciones Unidas calificaron el hecho como crimen de guerra y reclamaron una investigación internacional independiente. Recordaron que las escuelas y la población infantil cuentan con una protección especial bajo el derecho internacional humanitario y que cualquier ataque contra instalaciones civiles requiere verificar de forma rigurosa la naturaleza del objetivo.
Mientras continúa la investigación interna en Estados Unidos, las imágenes de los funerales masivos en Minab recorrieron el mundo y reavivaron el debate internacional sobre el impacto de los bombardeos en la población civil. En Irán, miles de personas participaron de las ceremonias de despedida de las víctimas, convertidas ya en uno de los símbolos más trágicos de la guerra en curso.

