Redacción Canal Abierto | Trabajadores de hospitales públicos, residentes, profesionales de la salud, organizaciones sindicales, colectivos de personas con discapacidad y pacientes se movilizaron este jueves hacia Plaza de Mayo en el marco de una Jornada Federal en Defensa de la Salud Pública para denunciar el ajuste impulsado por el gobierno de Javier Milei sobre el sistema sanitario.
La convocatoria tuvo réplicas en distintas ciudades del país y expresó un malestar creciente frente al deterioro salarial, los despidos, la falta de presupuesto, el vaciamiento de programas nacionales y las dificultades cada vez mayores para garantizar atención, tratamientos y acceso a medicamentos.
“Sin trabajadores no hay salud”, “La salud no se vende, se defiende” y “No se puede sostener más” fueron algunas de las consignas que atravesaron la movilización, donde confluyeron trabajadores del Hospital Garrahan, hospitales nacionales, provinciales y municipales, sectores de salud mental, organizaciones de discapacidad y agrupaciones sindicales.
La protesta se da en un contexto de fuerte conflictividad en el sector sanitario. Desde la asunción de Milei, distintos espacios vienen denunciando recortes presupuestarios, paralización de programas, despidos en áreas estratégicas y una caída abrupta del poder adquisitivo de los salarios.
En los hospitales públicos, trabajadores advierten que los ingresos quedaron muy por debajo de la inflación mientras aumentan las cargas laborales, la demanda de atención y el pluriempleo. La situación golpea especialmente a residentes y concurrentes, que denuncian condiciones de precarización estructural agravadas por el ajuste.

A esto se suma el desfinanciamiento de políticas vinculadas a salud sexual, VIH, vacunación, salud mental y abordajes territoriales, además de las denuncias por demoras o interrupciones en la entrega de medicamentos oncológicos y tratamientos de alto costo.
Durante la jornada también tuvieron fuerte presencia organizaciones de personas con discapacidad y familiares, que vienen alertando sobre la crisis que atraviesa el sector por la falta de actualización de aranceles, pagos demorados y recortes que ponen en riesgo prestaciones esenciales.
Los manifestantes señalaron además que el deterioro de las condiciones económicas y sociales impacta de lleno sobre el sistema sanitario público. “Cada vez llega más gente a los hospitales porque no puede pagar una prepaga o un medicamento, pero al mismo tiempo hay menos recursos y peores condiciones de trabajo”, sintetizaban trabajadores durante la movilización.
Desde los sectores convocantes sostienen que el Gobierno busca avanzar en una lógica de mercantilización de la salud, debilitando el sistema público y transfiriendo costos a pacientes y trabajadores.
La marcha también expresó solidaridad con los distintos conflictos abiertos en hospitales nacionales y provinciales, y reclamó la reincorporación de despedidos, aumento presupuestario, recomposición salarial y garantías para el acceso universal a la salud.
“La salud pública está sosteniéndose por el esfuerzo de sus trabajadores”, repetían desde las columnas que avanzaron hacia Plaza de Mayo. El mensaje que dejó la jornada fue claro: frente al ajuste, el sistema sanitario atraviesa una situación crítica y los sectores movilizados advierten que el deterioro ya impacta de manera directa sobre millones de personas.

