Redacción Canal Abierto | Si el Gobierno esperaba que con el reemplazo de Manuel Adorni por Diego Santilli dejaba atrás la tormenta, empiezan a aparecer nubarrones en el horizonte. La realidad parece emular la foto de asunción, en la que al abrazo del presidente Javier Milei con al flamante Jefe de Gabinete, se suma su antecesor, como una fantasma cuya maldición sigue persiguiendo.
Es que por un lado, la Asociación Trabajadores del Estado (ATE) exigió formalmente a Santilli que brinde detalles sobre todas las incorporaciones que efectuó Adorni durante sus cargos en la Secretaría de Comunicación y la Jefatura de Gabinete de la Nación.
Se trata de la primera luz de alarma que se le enciende al nuevo jefe de Gabinete, ya que él será el responsable jerárquico del personal designado por su antecesor, investigado por corrupción y enriquecimiento ilícito.
Según los registros que tiene el propio sindicato, detallan que Adorni incorporó al menos 249 empleados entre los que se encuentran 4 choferes, 52 asesores, 19 cargos directivos y hasta una arquitecta. Como si el número fuera poco, más tratándose de un gobierno que se jactaba de despedir trabajdores, el 12% de los nombramientos ocupa cargos jerárquicos y en numerosos casos se verifican militantes libertarios, amigos e incluso familiares del ex funcionario.
Sobre este punto, el titular de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, expuso que “el nuevo jefe de Gabinete tiene que decidir si va a seguir avalando o no los empleados fantasmas que nombró Adorni. Santilli tiene que saber que la ciudadanía no está dispuesta a seguir pagándole los sueldos a personas cuya funciones no están claras y que en muchos casos ni siquiera concurren a trabajar. Desde ATE esperamos que rápidamente se transparente el funcionamiento de todas las dependencias que están bajo la órbita de esa jefatura”.
Y apuntó: “no existe ningún argumento que pueda avalar la continuidad laboral de todos los ingresados al Estado por Adorni. En todos los casos perciben ingresos millonarios por tareas que resultan absolutamente innecesarias y en muchos casos ni siquiera van a trabajar. Se fue Adorni y su militancia rentada se tiene que ir con él”.
Por otro lado, Claudio Lozano como presidente del partido Unidad Popular, advirtió que el cambio busca profundizar el modelo implementado desde diciembre de 2023, cuyos mayores daños distan de ser la construcción de una cascada de dudoso gusto o el cumplimiento de un sueño del pibe de tener un flipper propio.
“Si bien el caso Adorni investigado por Ariel Lijo, cuestionado por Patricia Bullrich, amenazado por una interpelación motorizada por Ritondo, y ahora reemplazado por Santilli parece una desagradable ironía del destino, sirve para volver a poner en el centro lo importante”, señaló Lozano.
El economista hizo foco en las primeras medidas tomadas desde la asunción de Santilli. “Debutó con 170 despidos en la CNEA y reprimiendo con la Gendarmería a los trabajadores de dicho organismo. Debutó con la amenaza de 379 despidos en el CONICET y 150 despidos en Tenaris de Valentin Alsina. Debutó, como no podía ser de otro modo, abrazando a Adorni. Las señales son claras, abundan, ya aburren. El gobierno transforma toda crisis en una oportunidad para profundizar el rumbo de las políticas de saqueo, desigualdad y autoritarismo que impulsa desde que asumió. La tarea política de la hora no pasa por discutir las elecciones del 2027”, enumeró.
“El debate político centrado en lo que va a ocurrir dentro de un año y medio no tiene vínculo alguno con la situación de aquellos que pierden su trabajo cotidianamente o que no llegan a fin de mes, ni tampoco se ocupa del creciente proceso de ocupación que sobre el territorio de los argentinos llevan adelante los EE.UU. La presencia de fuerzas norteamericanas en nuestro territorio sin autorización parlamentaria, los acuerdos de la Armada con el Comando Sur de los EE.UU para patrullar nuestro Mar Continental o la injerencia de este Comando sobre la vía troncal del Paraná, son algunas de las evidencias de lo que estamos mencionando”, agregó Lozano .
El dirigente advirtió que “si la política en este contexto discute el 2027, no hace más que alejar a la sociedad y profundizar la apatía y la sensación de que la política no resuelve nada. El primer punto de unidad que debe tener el Frente Político y Social que necesitamos, es defender a las argentinas y argentinos, es frenar esto y terminar, más temprano que tarde con este Gobierno”, agregó Lozano”.
Y volvió a plantear una salida institucional que no implique tolerar el daño que puede seguir causando el modelo libertriano en el año y medio que resta hasta el cambio de Gobierno. “Hay que avanzar sumando a todos los cuestionamientos, la demanda al Congreso Nacional de activar ya el Juicio Político sobre el Gobierno de Javier Milei. Hay que rodear con todos los recursos disponibles a este Parlamento cómplice para que no tenga otra alternativa que cumplir con su responsabilidad histórica. Juicio político. Transición y convocatoria a elecciones presidenciales, es lo que necesita hoy la Argentina”, concluyó Lozano.

