“Etiopía”, o cuando narrar la dictadura no requiere una mirada solemne

La obra aborda el terrorismo de Estado desde la perspectiva de dos muñecas que aguardan el regreso de su pequeña dueña desaparecida. Risa y angustia en una conmovedora pieza teatral. “Representan la inocencia de las infancias que vivieron esa época”, dice la directora.
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Fotos: Mateo Erli
Fotos: Mateo Erli

Publicada el 13 de agosto de 2026

Por Sofía Acosta | “Hay varias obras que hablan de la dictadura, pero me parece que Mariana Mazover, al elegir que los personajes sean muñecas, también nos muestra la ternura en medio de la oscuridad. En cierto modo, representan la inocencia de las infancias que vivieron esa época, de las cuales poco se habla. Tener que dejar de tratarse con determinados amigos por miedo o las cosas que debían hacer para resguardarse sin entenderlas del todo… Me parece muy importante visibilizar a las infancias como sujetos y también como víctimas. Y ni hablar, obviamente, de los bebés apropiados”, relata Rocío Carballo, directora de Etiopía.

Catalina Andrés y Camila Armenia Fuster se ponen en la piel de Brumaria y Germinal, dos muñecas que esperan a su dueña, la niña Herminia, y a sus padres desaparecidos. Las actuaciones comienzan tímidas y, poco a poco, los personajes van cobrando verdadera vida: idean un plan de rescate, asumen otras identidades y hasta se levantan en armas. Impresionantes.

La escenografía y el vestuario, diseñados por Abril Baroli, terminan de ensamblar una propuesta que transita de la risa a la angustia, pasando por la ternura y la rebeldía.

“Este año se cumplieron 50 años de la última dictadura cívico-militar en Argentina. Se están muriendo las Madres y las Abuelas de Plaza de Mayo, y creo que es importante que continuemos nosotras, nosotros y nosotres la búsqueda y la lucha por esas identidades. La herida sigue abierta y todavía faltan la verdad y la justicia; por eso apelamos a la memoria desde una mirada tierna”, cuenta Rocío.

Las muñecas permanecen en una constante búsqueda y espera, o espera y búsqueda. Quieren saber la verdad, entender por qué no está su familia y por qué desaparecieron, desarrollando esa reconstrucción desde una mirada poética.

Ficha técnico-artística

  • Dramaturgia: Mariana Mazover
  • Elenco: Catalina Andrés, Camila Armenia Fuster
  • Voces en off: Florencia Cubelo, Tomás Piñeiro
  • Vestuario y escenografía: Abril Baroli
  • Diseño de iluminación: Ivo Navarro
  • Asistencia de dirección y producción general: Juan Cruz Cortés
  • Dirección: Rocío Carballo

Fotos: Mateo Erli