Masacre de Trelew: Canal Abierto libera su documental sobre el juicio al fusilador Roberto Bravo

A 54 años de la matanza, “Y lo fuimos a buscar” se publica hoy en su versión online. La película estrenada en 2023 recrea las impactantes pericias presentadas en el proceso civil de Miami contra el marino de la dictadura de Lanusse. Aquí, el link para verla ya.
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Publicada el 22 de agosto de 2026.

Redacción Canal Abierto | Al cumplirse 54 años de la matanza de presos políticos durante la dictadura de Alejandro Agustín Lanusse, Canal Abierto libera su película sobre el juicio en Estados Unidos al último de los asesinos.

Se trata de Y lo fuimos a buscar, un material que repasa el proceso civil que condenó Roberto Guillermo Bravo en 2022, a partir de una estremecedora y exclusiva reconstrucción de la evidencia que el físico Guillermo Pregliasco presentó sobre los hechos ocurridos en la Base Almirante Zar de Trelew aquel martes 22 de agosto de 1972.

Desde hoy, el film puede verse libremente en Youtube como un aporte de este medio a la transmisión de la memoria, el derecho a la verdad y la lucha por la justicia.

Y lo fuimos a buscar

La pericia física presentada en el film es una nueva actuación de la utilizada en los juicios penales que finalizaron en Argentina en 2012 con condenas por delitos de lesa humanidad, cuya versión actualizada también fue utilizada en Miami en 2022, realizada en agosto de ese mismo año durante las actividades conmemorativas por los 50 años de los hechos –que este portal cubrió ampliamente– en el interior de la base aeronaval de la Armada, sin público y ante las cámaras de Canal Abierto y el CONICET.

Además, el documental muestra testimonios que permiten revivir el proceso por el cual un jurado civil encontró culpable a Bravo y lo condenó a pagar una indemnización millonaria a los familiares, y que además abrió las puertas a un nuevo pedido de extradición.

Raquel Camps, hija de Alberto Miguel Camps, uno de los fusilados que sobrevivió y más tarde pudo contarle todo a Paco Urondo para su libro La patria fusilada; Eduardo Hualpa, abogado en la causa norteamericana y el propio Pregliasco hablan de todo esto en la producción audiovisual.

Raquel Camps (Y lo fuimos a buscar)

También participan Ilda Bonardi, viuda de Humberto Toschi, uno de los 19 fusilados, recordado a su marido y al resto de los compañeros frente al lugar de la masacre, y Celedonio Carrizo, otro de los militantes fugados, reviviendo el momento de la fuga frente al penal.

Dirección: Juan Alaimes
Montaje y guión: Pablo Martínez Levy
Producción: Canal Abierto
Producción general: ATE Nacional y CTA Autónoma

Eduardo Hualpa (Y lo fuimos a buscar)

Una causa, un compromiso

La realización de la película es el punto más alto de las producciones que este medio realiza siguiendo la causa de Trelew, con actualización de los juicios, entrevistas a protagonistas y familiares, cobertura de actividades, viajes y proyecciones en distintos lugares.

Entre otras cosas, se puede encontrar un ciclo con tres notas que reflejan los momentos y puntos claves del operativo revolucionario más impactante de la historia de nuestro país y la brutal matanza: Entrevista a Celedonio Carrizo, uno de los detenidos que participó de la fuga, en la puerta del penal de Rawson; una charla en Trelew con Elisa Martínez, de la Comisión de Solidaridad con los Presos Políticos que ayudó a las familias y luchó contra la represión; y un encuentro en la Base Aero Naval Almirante Zar con Ilda Bonardi, viuda de Humberto Toschi, uno de los 19 fusilados.

Fragmentos de esas producciones forman parte de Y lo fuimos a buscar.

Y lo fuimos a buscar

Los juicios

En octubre de 2012, cuando se cumplían 40 años de la masacre, el cabo Carlos Amadeo Marandino y los ex marinos Luis Emilio Sosa y Emilio Jorge del Real fueron condenaos a prisión perpetua por el Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia por homicidio agravado. Sosa y del Real fallecieron durante los años siguientes. El otro acusado, Roberto Bravo, se refugió en Estados Unidos desde 1973 y escapó de la Justicia argentina en varias oportunidades. Recibió la condena civil en 2022 por la cual debió indemnizar a cuatro familiares de los fusilados, y Estados Unidos volvió a rechazar un nuevo pedido de extradición.

La fuga, la masacre

Luego de la toma del penal por parte de los integrantes de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, Montoneros y el Partido Revolucionario del Pueblo-Ejército Revolucionario del Pueblo, un error en la coordinación del operativo hizo que los vehículos apostados afuera de la cárcel de máxima seguridad se retiraran. Un primer grupo de dirigentes logró llegar en un remis al aeropuerto y frenar el avión que había sido tomado previamente por otro comando revolucionario y que ya se encontraba carreteando en la pista de despegue. Así, Marcos Osatinsky y Roberto Quieto (FAR), Mario Roberto Santucho, Domingo Menna, Enrique Gorriarán Merlo (PRT-ERP) y Fernando Vaca Narvaja lograron llegar al Chile de Salvador Allende y algunos días después conseguir un salvoconducto para volar a Cuba.

El segundo grupo de 19 combatientes llegó tarde al aeropuerto y luego de reclamar garantías judiciales para la preservación de su vida se entregó brindando una conferencia de prensa. Una semana más tarde fueron fusilados en la Base Aeronaval Almirante Zar, donde se encontraban retenidos. Alejandro Ulla (PRT-ERP de 27 años), Alfredo Kohon (FAR, 27), Ana María Villarreal de Santucho (PRT-ERP, 36 años, embarazada), Carlos Alberto del Rey (PRT-ERP, 23), Carlos Astudillo (FAR, 28), Clarisa Lea Place (PRT-ERP, 23), Eduardo Capello (PRT-ERP, 24), Humberto Suárez (PRT-ERP, 25), Humberto Toschi (PRT-ERP, 25), José Ricardo Mena (PRT-ERP, 21), María Angélica Sabelli (Montoneros, 23), Mariano Pujadas (Montoneros, 24), Mario Emilio Delfino (PRT-ERP, 29), Miguel Ángel Polti (PRT-ERP, 21), Pedro Bonet (PRT-ERP, 30) y Susana Lesgart (Montoneros, 22), murieron en el acto.

Alberto Miguel Camps (FAR-Montoneros), María Antonia Berger (Montoneros) y Ricardo René Haidar (Montoneros) sobrevivieron, evitaron los disparos de gracia a quemarropa y luego fueron trasladados al penal de Devoto, donde le contaron la verdad de los hechos al periodista, poeta y militante Paco Urondo -que también estaba preso-, para su histórico libro La Patria Fusilada. Los cuatro cayeron luego enfrentado a la dictadura de 1976.

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