Publicado originalmente el 01/09/2026
Por Inés Hayes | En un escenario donde los discursos de odio y el negacionismo pugnan por reescribir la historia reciente, la artista visual chilena Milagro Torreblanca presenta en el Centro Cultural de la Cooperación la exposición Oí a la noche llorar.
Curada por Ernesto Pereyra, la muestra aborda de manera multidisciplinaria las huellas del terrorismo de Estado en Argentina y Chile, proponiendo un ejercicio poético, crítico y necesario para resignificar la memoria colectiva.
Un motor de aviación ruge a lo lejos; la noche cae sobre el Río de la Plata mientras el efecto del pentotal sódico adormece los cuerpos antes del traslado final. Con este prólogo de poética helada, la muestra recupera y expone una de las metodologías más atrevidas y nefastas de la última dictadura militar en Argentina: los vuelos de la muerte.
Gestada a partir del 50° aniversario del Golpe de Estado en Argentina, la propuesta se inscribe en un trabajo de reflexión sobre la violencia institucional que Torreblanca desarrolla formalmente desde hace dos décadas.
Mediante un despliegue de materialidades y recursos conceptuales, la exposición atraviesa la invisibilidad impuesta para cuestionar cómo nos vinculamos hoy con el pasado y sus ecos en el presente: una serie de retratos (des)dibujados velados por telas interpelan directamente al espectador sobre la nitidez con la que conservamos la memoria.
El vacío como pregunta
En la obra “Y todo oscureció”, una secuencia fotográfica del Río de la Plata es interrumpida por espacios vacíos que evocan la ausencia de los cuerpos arrojados y desafían el pacto de silencio.
Mientras que la instalación “Mapeo” deconstruye el mapa territorial argentino en piezas cerámicas negras fragmentadas. En el canto de cada una, el nombre de un centro clandestino de detención otorga un peso ético y tangible a la materia.
La obra llamada “¿Existe un momento preciso en el que se ven la cara la utopía y la realidad?” responde al cuestionamiento entre utopía y realidad, mostrando doce relojes sin agujas.
Por otro lado, la represión y censura de la dictadura de Pinochet en Chile —país natal de la artista— se visibiliza mediante cartas encriptadas de textos calados, dejando al descubierto una cicatriz social transfronteriza que aún no logra cerrar.
Formada en las históricas Escuelas de Bellas Artes Prilidiano Pueyrredón y Ernesto de La Cárcova, Milagro Torreblanca despliega en esta exhibición una conciencia tan cauta como aguda. Como señala el curador Ernesto Pereyra, abordar este corpus temático implica “caminar sobre alfileres”, transitar el campo artístico con pasos livianos pero plenamente conscientes de la carga y el peso del cuerpo histórico.
Con una sólida trayectoria en el circuito de artes visuales —que incluye participaciones en el Salón Nacional y el Salón Belgrano, así como gestora del proyecto “Una obra un artista”—, Torreblanca reafirma con “Oí a la noche llorar”, la vigencia del arte como dispositivo político de resistencia.
Dónde verla
La muestra puede verse en la Sala Abraham Vigo, del Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini (Av. Corrientes 1543, CABA). Hasta el 30 de septiembre de 2026, de lunes a domingos de 14 a 21, con entrada libre y gratuita.

