Publicado el 09 de septiembre de 2026
Por Elisa Corzo | Ayer el Gobierno dio a conocer los resultados en Argentina de las pruebas PISA, la evaluación del desempeño de los estudiantes de secundaria que realiza la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) a nivel global, cada tres años, para las áreas de Lectura, Matemática y Ciencias.
En un contexto de derrumbe a nivel mundial, en nuestro país los guarismos son más que preocupantes porque son los peores en las últimas dos décadas. Sobre 91 países quedamos en el puesto 72.

Esto se traduce, por ejemplo, en que 6 de cada 10 estudiantes evaluados no alcanzan los niveles de competencia esperados para su edad en Ciencias y en Lectura, y que 7 de cada 10 no lo logran en Matemática.
Luego de conocerse los resultados, la reacción del Gobierno de Milei también fue para el bochazo, porque en lugar de ir al fondo optó por usar la problemática para pegarles a sus oponentes políticos. Algo que, de acuerdo al docente y especialista es Educación Manuel Becerra, es un problema intrínseco a este tipo de evaluaciones estandarizadas.
“En lo personal, me parece que el problema que se arma con las evaluaciones estandarizadas es que se politizan inmediatamente. Porque cuando dan mal los gobiernos les echan la culpa a otros gobiernos y cuando dan bien se atribuyen el éxito. Entonces, nunca sabemos bien qué hizo cada uno”, expresó, en diálogo con Canal Abierto.
“Generan una psicosis en la conversación pública sobre la Educación –agrega- de la que es difícil salir, porque después hay que buscar cuáles son las causalidades por las cuales las evaluaciones en algunas disciplinas dan mal, que son las que mide PISA, que son Ciencias, Matemática y Lengua, y ver si hay políticas que puedan haber tenido efecto en esos resultados, o si no hay políticas y habría que diseñarlas para que tengan impacto sobre ese tipo de indicadores”.
“Por ejemplo, en las Aprender que dieron bien, entre comillas, Milei se atribuyó el éxito en función del plan de alfabetización. Un plan que no tuvo nada que ver con sexto grado, porque el plan de alfabetización impactaba sobre los primeros tres grados de primaria”, apunta.
Becerra añade: “Los docentes que estamos en las escuelas no necesitamos ninguna PISA ni ninguna Aprender que nos muestren que tenemos un montón de problemas en las escuelas y que los chicos tienen muchísimos problemas de aprendizaje en muchas dimensiones, y en otras que no miden el Aprender o el PISA quizás no tanto”. “Lo que sería novedad, en todo caso, es que las dirigencias políticas empezaran a tomarse un poco más en serio la cuestión”.
“Mientras tanto, las escuelas van empeorando, las situaciones socio materiales de nuestros alumnos y de nosotros los docentes también van empeorando. Con lo cual, hay muchísimo malestar en las escuelas con o sin PISA o Aprender”, subraya.
Los resultados del ajuste
Amanda Martin, profesora de Historia en nivel Secundario y Terciario, y secretaria gremial de Ademys, el sindicato docente de Ciudad de Buenos Aires, coincide en que lo ocurrido con las pruebas PISA no es algo que sorprenda a quienes trabajan día a día en las aulas.
“Lo venimos advirtiendo hace muchos años. Forma parte de una larga tendencia de ajuste presupuestario y de pobreza estructural de la juventud que no puede acceder a la cultura, a la Ciencia. También se vincula con la falta de presupuesto para recursos educativos, con el deterioro en las condiciones materiales del trabajo de la docencia, que se expresa en los salarios y en el pluriempleo, y en el crecimiento de la violencia escolar, que es otro dato que arrojan las pruebas PISA”.
“En particular, los resultados de Argentina en el contexto regional de América Latina, no se le puede atribuir estrictamente a un solo gobierno. Es indudable que esto es de largo aliento”. Sin embargo, “los bajos resultados nos tienen que llamar la atención sobre una tendencia que abarca a varios gobiernos, de recortar contenidos que se enseñan y se consideran socialmente significativos en la escuela”.
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“Por ejemplo, en Ciudad de Buenos Aires venimos denunciando a BA Aprende: esta especie de escuela por proyectos, con contenidos acotados, sacando los más integrales. Son reformas que hoy en el mundo se están criticando, y los mismos que las impulsan fracasan sobre sus premisas”.
Para Martin, en un contexto de crisis permanente del capitalismo internacional, que “ya no necesita una fuerza de trabajo preparada y consciente de cómo se construye el conocimiento científico”, en nuestro país se añaden recortes presupuestarios sobre áreas sensibles.
En esa línea, la referente gremial enumera algunas de las medidas de mayor impacto en el funcionamiento del sistema educativo: el recorte a la distribución de libros escolares, el congelamiento de las becas Progresar y los cambios en los requisitos que complican el acceso, y en el Fondo de Incentivo Docente que repercutió en una baja en los salarios docentes.
En síntesis, Milei y Pettovello “no se pueden jactar de tener una política que mejore la Educación sino todo lo contrario. Están profundizando una tendencia preexistente que denunciamos los docentes, quienes reclamamos medidas concretas para revertir esta tendencia negativa”.
Ilustración: Marcelo Spotti

