Proponen crear Estaciones de Descanso para los repartidores en la Ciudad

En Argentina, se estiman en 300 mil los repartidores de aplicaciones. Trabajan para Mercado Libre, Coto y otras de las empresas más importantes, pero no tienen “ni donde ir al baño o refugiarse de la lluvia”. Ayer en la Legislatura porteña se presentó el proyecto.
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Foto: Ignacio Sanchez

Publicada 01/10/2026

Redacción Canal Abierto | “Parece que estamos adentro de una jaula gigante de hamsters. Corremos, corremos, corremos y nunca llegamos”, explica Fernando Castillo, trabajador de reparto de la empresa Rappi, aunque esta no reconozca la relación de dependencia de este vecino de Laferrere, La Matanza, que sale a las 5:30 de la mañana para llegar a Palermo a las 7:40, “agarrar la bicicleta y estar pedaleando casi hasta las 20 horas, para después volver a Laferrere y llegar alrededor de las 23”.

En la Argentina se estiman en más de un millón los trabajadores de plataformas digitales. De estos, entre 250 y 300 mil trabajan para las aplicaciones de reparto de comida y mensajería (con plataformas como Rappi, PedidosYa, Mercado Libre y otras); mientras que alrededor de 900 mil choferes operan en aplicaciones de movilidad como Uber, Cabify y DiDi. 

Los legisladores Alejandro “Pitu” Salvatierra y Federico Mochi del bloque Fuerza Porteña (Partido Justicialista) impulsan en la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires un proyecto de ley para la creación de Estaciones de Descanso destinadas a trabajadores de plataformas de reparto.

“Es algo que ya existe en otros lugares del mundo, San Pablo, Nueva York, Seúl, Londres. O sea, las principales urbes hoy tienen estaciones de descanso para los repartidores”, explica Mochi en el marco de una audiencia de trabajo en la Legislatura. “Ahí pueden cargar el teléfono, calentar la comida, ir al baño, tomar agua. Otra cosa que nos dicen muchos, es la necesidad de un techo para cubrirse cuando llueve. Muchas veces, cuando esperan entre pedido y pedido, lo hacen en la vía pública, sin tener un techo donde cubrirse”. 

El proyecto prevé que las estaciones cuenten con acceso a agua, conectividad WiFi gratuita, puntos de carga para dispositivos móviles, mesas y sillas, sanitarios y herramientas básicas para el mantenimiento de vehículos. 

Además, propone que la iniciativa sea impulsada por el ejecutivo de la Ciudad, pero financiada a través de un convenio público privado en el que la Ciudad disponga el espacio y las empresas financien la infraestructura. 

“En  el municipio de Morón, por ejemplo, se realizó una primera experiencia”, apuntan los autores.

“Estamos tratando de resolver esta situación que es básica. Pero creemos que hay un montón de cosas para hacer y para conquistar en materia de derechos para estos trabajadores”, explica Alejandro “Pitu” Salvatierra. “Este es un primer paso de muchos que pretendemos dar hasta alcanzar el pleno goce de todos los derechos que deberían tener como cualquier trabajador de la Argentina”.

Así, el proyecto busca dar respuesta a una actividad que tiene una presencia cada vez mayor en la Ciudad. A su vez, propone ordenar y mejorar el uso del espacio público en zonas de alta circulación, estableciendo que las estaciones puedan ubicarse estratégicamente en nodos de transporte, plazas y áreas cercanas a polos gastronómicos. 

“Es irónico. Nosotros trabajamos para lugares fijos: restaurantes, McDonald’s, supermercados, Coto, etcétera. Todos son fijos, todos tienen un lugar. Nosotros somos trabajadores externos a esos locales y no tenemos un lugar donde ir al baño, donde cargar el celular y cuando llueve ni te cuento. Son de las empresas más importantes del planeta, las aplicaciones, y sus trabajadores somos los más pobres”, reflexiona el trabajador de Rappi, Fernando Castillo.

Y en relación al proyecto, comenta: “Es un inicio, es muy necesario, y ¿de dónde sale la plata? Y, de las empresas. De Galperín, de Mercado Pago, de Rappi. Les sobra, son los más exitosos y tienen a sus trabajadores sin un vaso de agua”, concluye el repartidor matancero.

Portada: Ignacio Sanchez (La Nación)