Mientras Milei califica de “pelotudez” que la gente no llegue a fin de mes, una propuesta acerca diez lineamientos para una política pública de rescate de los hogares, y pone en discusión la responsabilidad de bancos, fintech y grandes proveedores de crédito.
Publicada el 23 de octubre de 2026
Redacción Canal Abierto | “La idea de que la gente no llega a fin de mes es una pelotudez que impulsó el kirchnerismo. La frase suena linda y es una tontería del tamaño de una casa. Si se quedan sin plata verdaderamente el 20, ¿cómo viven 10 días sin comer ni beber?”.
El ¿análisis? de Javier Milei de este lunes en la Argentina Oil & Gas Expo 2026, además de desatar múltiples burlas sobre su incapacidad para sortear la literalidad, da cuenta de que el Presidente ya no puede esquivar una realidad innegable: el endeudamiento en la Argentina alcanzó niveles récord y la morosidad es la más alta de los últimos 20 años.
Frente a ese escenario, el Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP) produjo un material titulado Lineamientos para una política integral de desendeudamiento de los hogares, donde acerca una política integral que incluye auditorías de las deudas, quitas de capital y un fondo público para los casos más críticos.
Dos dictámenes que no ayudan
El documento, elaborado por Claudio Lozano, Ana Rameri y Agustina Haimovich, analiza los proyectos que se debatieron en el Congreso sobre el tema y plantea: “El principal problema del dictamen de mayoría que es la propuesta hecha por el Gobierno Nacional reside en el enfoque general que adopta”.
Luego aclara: “Frente a una crisis de sobreendeudamiento ya instalada, su objeto no es desendeudar, refinanciar ni regular sustantivamente el costo del crédito, sino mejorar la ‘transparencia’, la información, la educación financiera, el consentimiento digital, la prevención del fraude y la posibilidad de cambiar de proveedor (…). Esto supone una individualización del problema”.
A contramano de esa propuesta, el IPyPP plantea que el sobreendeudamiento es “la manifestación financiera de un problema distributivo previo y, al mismo tiempo, una fuente adicional de transferencia de ingresos desde los hogares hacia el sistema financiero y los grandes proveedores de crédito”. Y que la discusión de fondo es quién debe asumir el costo de una crisis que compromete a millones de familias.
Por otro lado, el proyecto de la oposición contempla un régimen extraordinario de refinanciación, límites a las tasas y eliminación de intereses punitorios. Para el Instituto, esta segunda alternativa reconoce mejor la emergencia, pero todavía deja aspectos importantes sin resolver.
La propuesta del IPyPP apunta a intervenir tanto sobre las deudas acumuladas como sobre las condiciones que las producen, con una pregunta que atraviesa todo el documento: si el sistema financiero participó de la expansión del crédito caro, ¿por qué el costo de resolver sus consecuencias debería recaer únicamente sobre las familias?
Diez puntos para salir del endeudamiento
Con eso como punto de partida y como salida, el Instituto acerca una idea basada en diez puntos básicos que resumimos a continuación.
1. Recuperar los ingresos familiares. El Instituto advierte que ninguna política de alivio será sostenible si no se modifican las condiciones que llevan a los hogares a endeudarse. Recomponer salarios, jubilaciones, transferencias sociales y empleo, y reducir el peso de los servicios esenciales. El desendeudamiento no será sostenible si las familias necesitan volver a endeudarse para cubrir gastos básicos.
2. Auditar las deudas antes de refinanciarlas. Reconstruir el capital originalmente recibido, los pagos realizados y los intereses, cargos y refinanciaciones acumulados. Si se detectan intereses abusivos, recalcular el saldo y eliminar los montos que excedan los límites legales.
3. Aplicar quitas reales a las deudas deterioradas. Establecer quitas de capital crecientes según la antigüedad de la mora. La propuesta también contempla las deudas vendidas a estudios de cobranza, fondos y fideicomisos, para que el deudor pueda cancelarlas considerando el valor al que fueron adquiridas.
4. Crear un procedimiento unificado de desendeudamiento. Implementar una ventanilla única que reúna todas las deudas de una persona, audite los saldos y establezca un solo plan de pagos, en lugar de obligarla a negociar por separado con cada acreedor.
5. Regular de manera permanente el costo y el otorgamiento del crédito. Establecer topes a las tasas de interés, los costos financieros y los cargos adicionales; limitar las capitalizaciones abusivas y obligar a los prestamistas a evaluar la capacidad real de pago antes de conceder créditos.
6. Regular a las fintech y las grandes plataformas de crédito. Extender controles sobre tasas, costos, cobranzas y evaluación de solvencia a los proveedores no bancarios, bajo el principio de que una misma actividad y un mismo riesgo deben estar sujetos a reglas comparables. En febrero de 2026 los proveedores no financieros de crédito registraban una irregularidad del 26,9%, que llegaba al 34,1% en los préstamos personales.
7. Garantizar una segunda oportunidad ante la insolvencia. Crear mecanismos excepcionales de quita sustancial o condonación para hogares que no puedan pagar sus deudas, con prioridad para sectores vulnerables, como jubilados con haberes mínimos, hogares de bajos ingresos y personas con discapacidad.
8. Crear un Fondo de Desendeudamiento Social. Éste es quizá el punto más innovador de la propuesta. Plantea destinar recursos públicos a cancelar parcial o totalmente las deudas depuradas de hogares sin capacidad objetiva de pago, entre los que se cuentan jubilados y pensionados con haberes mínimos, familias que reciben la Asignación Universal por Hijo (AUH) o la Asignación Universal por Embarazo (AUE), hogares monoparentales de bajos ingresos y personas con discapacidad o con familiares a cargo. ¿De dónde saldrían los fondos? El IPyPP propone revisar beneficios fiscales concedidos a grandes empresas “que ya alcanzaron escala y rentabilidad suficientes”, como el caso de Mercado Libre.
9. Hacer participar al sistema financiero del costo del saneamiento. Crear una contribución extraordinaria sobre los márgenes obtenidos con el crédito al consumo o aportes al fondo proporcionales al volumen de esas carteras. También propone destinar al fondo las multas por tasas abusivas y prácticas ilegales.
10. Evitar que el alivio reproduzca el problema. Impedir la cesión o titulización de deudas mientras estén bajo auditoría o regularización, limitar nuevos créditos que superen la capacidad de pago y establecer alertas tempranas para intervenir antes de que los hogares caigan en mora.
La experiencia de Brasil ofrece un antecedente concreto para la propuesta del IPyPP. En mayo, Lula lanzó una nueva edición del programa “Desenrola Brasil”, que habilitó quitas de entre el 30% y el 90% de las deudas, tasas de interés reducidas y plazos de pago de hasta cuatro años, con un esquema en el que el sistema financiero también absorbe parte del costo del rescate.
Ilustración: Marcelo Spotti

