Por Nahuel Croza | El próximo 31 de mayo, los colombianos y colombianas decidirán quién sucederá al presidente Gustavo Petro. Según las últimas encuestas, el senador Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico (PH), la misma coalición del actual mandatario, es quien más posibilidades tendría de reemplazarlo.
Con las elecciones en el horizonte, en las últimas horas una veintena de atentados con explosivos sacudieron la zona sur-occidental del país, la región del Cauca, con un saldo de 21 personas fallecidas y más de 50 heridos. Estos ataques fueron atribuidos al Estado Mayor Central (EMC), el más nutrido grupo disidente de las disueltas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), comandado por Iván Mordisco (el alias de Néstor Gregorio Vera Fernández). Esta federación reúne facciones que decidieron no sumarse al proceso de paz firmado en 2016 entre esa guerrilla y el gobierno. El EMC controla negocios ilícitos relacionados al narcotráfico y la minería ilegal.

“No me extraña que los grupos del Cauca estén tratando de sabotear las elecciones. (…) La junta del narcotráfico quiere que la extrema derecha gobierne a Colombia como en Ecuador (…) la junta tiene incidencia en la fuerza pública y la Fiscalía. Es la que controla el comercio en Ecuador, que es el mayor exportador de cocaína en el mundo”, declaró el presidente Gustavo Petro. “Quiero la máxima persecución mundial contra este grupo narcoterrorista”, escribió el sábado en X, a la vez que ordenó a la unidad de análisis financiero actuar sobre las finanzas de estas narcoguerrillas.
El atentado más grave se produjo en Cajibío, sobre la Ruta Panamericana, donde una explosión produjo un enorme cráter y asesino a dos decenas de personas. En las últimas horas, el presidente Petro publicó que según la policía nacional se había capturado al responsable de la acción, José Alex Vitonco, alias Mi Pez, del EMC.
“Los atentados en el departamento del Cauca son obra de grupos residuales de las antiguas FARC que se retiraron del proceso de paz. Son realmente pequeños, pero muy dañinos por el terror que han causado. Se han unido a grupos narcotraficantes y durante el gobierno de Petro han estado realizando acciones terroristas que arreciaron estos últimos meses”, explica Humberto Correa Gómez, secretario de Derechos Humanos de la CGT Colombia y vicepresidente de UTRADEC, el gremio de los estatales colombianos. “Este fin de semana, en el Valle del Cauca causaron más de 22 muertos. Las explosiones fueron cerca de aquí, de Cali, a una hora y media más o menos, y en el propio Cali al frente de un cuartel del ejército, el batallón Pichincha, hubo una explosión con cilindros bomba (cilindros de gas rellenos con metralla) que provocó algunos heridos y afectaciones en edificios”.

La candidata a vicepresidenta del PH, Aida Quilcué, senadora indígena y lideresa social del pueblo Nasa del Cauca, denunció que los días previos al atentado, las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC) -grupo paramilitar de ultraderecha creado en las sombras por Álvaro Uribe cuando era gobernador del departamento de Antioquia y que en su presidencia crecieron de forma alarmante- habían estado lanzando panfletos anunciando lo que venía.
“Creemos que es un juego de la ultraderecha para afectar al gobierno, pero no lo han conseguido. El gobierno del presidente Petro tiene una inmensa aceptación, lo mismo que su candidato Iván Cepeda. Acaban de salir las últimas encuestas el domingo, donde estamos a menos de 5,5 puntos de ganar en primera vuelta”, sostiene Correa en diálogo con Canal Abierto.

Última encuesta electoral
Un último sondeo electoral publicado este domingo por Noticias Caracol y Blu Radio, elaborado por la consultora Invamer, le otorga a Cepeda un 44,3% de las preferencias. En segundo lugar se ubica el ultraderechista Abelardo de la Espriella -un clon de Nayib Bukele, estética e ideológicamente-, del Movimiento de Salvación Nacional, quien recoge el favor de un 21,5% de los consultados. En tercer lugar, con un 19,8%, se ubica la candidata del conservador Centro Democrático (CD), la también senadora Paloma Valencia, vencedora de las internas del uribismo.
Los tres candidatos crecieron en intención de voto respecto a una encuesta previa del mes de febrero. Valencia es la que mayor incremento registró, con casi 10 puntos de diferencia a favor.

Les siguen la exalcaldesa de Bogotá, Claudia López (3,6%), y Sergio Fajardo (2,5%), exgobernador de Antioquia, ambos candidatos de centro que perdieron intención de voto respecto a los sondeos de febrero. El batallón de cola se completa con Santiago Botero (1,4%), Carlos Caicedo (0,4%), Luis Gilberto Murillo (0,4%), Mauricio Lizcano (0,4%), Miguel Uribe Londoño (0,4%), Sondra Macollins (0,2%) y Roy Barreras (0,1%).
Para ganar en primera vuelta es necesario superar el 50% de los votos, lo que al momento parece poco probable. La segunda vuelta está programada para el 15 de junio y según los analistas Cepeda se impondría tanto ante de la Espriella como de Valencia, obviamente en un escenario abierto.
Escenarios para el balotaje
La encuesta de Invamer midió escenarios de segunda vuelta y el candidato del oficialismo se impondría frente a todos sus posibles oponentes. En el caso de un balotaje gente a de la Espriella, el candidato del Pacto Histórico obtiene 54,6% y su oponente 42,6%.
En un cara a cara con Valencia, Cepeda vencería con el 51,2% contra 46,6% de intención de la senadora. Se achica la distancia con la uribista en tanto que con «bukelito» polariza más.
El favorito
Iván Cepeda es hijo de Manuel Cepeda Vargas, senador de la Unión Patriótica (UP), asesinado en 1994 durante el genocidio político contra ese partido creado a partir de una alianza entre las FARC-EP (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia y Ejército del Pueblo) y el Partido Comunista como parte de un proceso de paz a partir de los Acuerdos de La Uribe entre el gobierno de Belisario Betancur y la guerrilla.
Desde su creación, dirigentes y diputados de la UP electos fueron asesinados por fuerzas paramilitares. En 2022, la Jurisdicción Especial para la Paz contabilizó, en un informe publicado, 5.733 militantes de esta fuerza asesinados entre 1984 y 2016, considerados a partir de 2014 por la Fiscalía General de la Nación como delitos de lesa humanidad.
¿Cuál es la principal fortaleza del candidato Iván Cepeda? “Es que su programa de gobierno se propone como la continuidad del gobierno de Gustavo Petro”, opina Correa. “Nosotros, la CGT, estamos jugados con su candidatura. Indudablemente es un candidato que representa seguridad para los avances que hemos tenido, pero también para la democracia colombiana. Un hombre tranquilo, sereno, con una profunda formación humanística. Él mismo ha sufrido la violencia de una forma impresionante y le tocó vivir en el exilio muchísimos años”.
“Nosotros estamos muy bien representados y, claro, la CGT está en primera línea coordinando con Iván Cepeda”, concluye el dirigente que también ocupa un lugar en la dirección de la CLATE, la confederación latinoamericana de gremios de trabajadores del estado.
Las razones de la fortaleza del Pacto Histórico
Correa estuvo exiliado con su familia en Argentina durante el gobierno de Iván Duque para protegerse de la amenaza de las bandas paramilitares que lo habían “perfilado” -señalado para ser asesinado-. Según su análisis, el gobierno de Petro, al que la CGT considera propio y apoya en forma mayoritaria, “ha hecho todo lo que ha podido para fortalecer la paz. Hacer terrorismo es muy fácil. Colombia es un país con una topografía diversa y compleja; salir a una carretera, poner una bomba y luego esconderse es muy fácil. El gobierno tiene una operación gigante contra grupos paramilitares y disidencias guerrilleras en el departamento del Cauca. Pero es una agresión militar muy grande”.
Sin embargo, el dirigente evalúa que estos hechos “no van a afectar a la candidatura de Iván Cepeda y por eso marca tan alto en las encuestas. La gente ha tomado el tema con madurez porque sabe que estos ataques pretenden afectar la imagen del presidente. Hacen un montaje todos los días, desde los medios de prensa, contra el progresismo, pero la gente se está rebelando frente a las opiniones de los grandes medios de comunicación que tratan de inculpar al gobierno”.

“El gobierno del presidente Petro se la ha jugado por todos los colombianos, en lo social fundamentalmente. Nunca se había generado un aumento tan importante del salario mínimo vital para los colombianos. Teníamos un enorme déficit salarial y el aumento de diciembre fue muy significativo. Aumentó el salario a los militares; quienes hacían el servicio militar voluntario recibían una bonificación miserable, ahora se les paga un salario mínimo. A los médicos practicantes, que son miles de trabajadores, también se les asignó el salario mínimo”, describe el gremialista de UTRADEC.
Como resultado de estas y otras políticas sociales ha bajado la pobreza, pasando del 36,6% en 2022 al 31,8% en 2024. La mortalidad por desnutrición infantil en menores de cinco años se ha reducido a la mitad entre 2022 y 2025.
“La administración de Petro ha hecho mucho por la educación, ha creado universidades gratuitas y campus en la Colombia profunda. Aquí en Cali, por ejemplo, se han inaugurado dos campus universitarios que albergan a más de 30.000 estudiantes y, próximamente, se va a inaugurar otro. Hay carreras de toda índole, hasta medicina, para la gente más pobre. Es decir -resume Correa-, ha sido un gobierno que ha incluido a la población más vulnerable, por la que se ha jugado y por eso su popularidad”.
Elecciones de senadores, un antecedente
El domingo 8 de marzo, se celebraron elecciones legislativas para votar a los senadores y a los representantes a la Cámara Baja que ingresarán al Congreso junto con el próximo presidente. Fueron las de mayor participación desde 1990 y a las nacionales se sumaron también las primarias de tres partidos que definieron sus candidaturas presidenciales.
19,8 de los 41,3 millones habilitados concurrieron a votar para la Cámara de Representantes y 20,3 millones para el Senado. Esto significa una participación del 47,9% y 49,2%, respectivamente; mayores a la elección de 2022.
El Pacto Histórico refrendó su liderazgo recogiendo el 23% de los votos para el Senado (4,409.608 votos), obteniendo 25 bancas, que lo consagran como una primera minoría exigua que lo obligará a negociar para avanzar con proyectos legislativos -es necesario contar con 52 senadores para alcanzar la mayoría-; y 4.227.137 de votos para la Cámara de Representantes, a distancia del uribista Centro Democrático (2,6 millones) y del Partido Liberal (2,1 millones).
En el Senado el Centro Democrático cosechó casi un 16% de los votos, acumulando 17 bancas; el Partido Liberal, 13 bancas; Alianza por Colombia, 11 bancas; Partido Conservador, 11 bancas; Partido de La U, 9 bancas; Cambio Radical – Alma, 6 bancas; Mira – Nuevo Liberalismo – Dignidad y Compromiso, 5 bancas; Salvación Nacional, 3 bancas; y 1 curul para el partido MAIS.

