Macri y su “Tormenta negra”: discriminación, racismo y punitivismo publicitario

El Gobierno de la Ciudad desplegó anoche un show represivo en 15 barrios. Centenares de policías, helicópteros, topadoras y una caminata a los tumbos del jefe de Gobierno para mostrarse en las redes. El odio y la miseria como política de Estado.
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tormenta renga en als villas

Por Nahuel Croza | La población de los barrios populares de la ciudad es víctima del hostigamiento del Gobierno local de múltiples maneras. En la noche de este jueves un megaoperativo, al que la creatividad publicitaria del ejecutivo denominó “Tormenta negra”, inundó las calles y pasillos de las villas porteñas de efectivos policiales con la excusa de capturar narcotraficantes y desalojar la venta callejera. 

La puesta en escena contó con más de 1500 efectivos con equipamiento de guerra, motos y vehículos blindados. “Ayer la excusa fue la del narcotráfico, pero no se llevaron a ningún narcotraficante. Secuestraron algunas pequeñas dosis de drogas, pero no lo que ellos pensaban. Hicieron un despliegue descomunal para no llevarse ningún narcotraficante”, narra Franco Armando, secretario de Organización de la CTA Autónoma de la Capital y vecino del Barrio 31 en diálogo con Canal Abierto. “Nosotros creemos que la intención es amedrentar a un pueblo que se está organizando. El día 11 habíamos hecho una movilización en la 31 donde todas las villas de la Capital Federal  abrazaron y se solidarizaron con el amedrentamiento que viene sufriendo el Barrio Padre Carlos Mugica”.

La multitudinaria movilización culminó en la parroquia Cristo Obrero donde descansan los restos del Padre Mugica. “Es un mes muy significativo para nosotros, los villeros de Retiro, los vecinos y vecinas de Retiro, porque son las fiestas patronales y es el mes del Mugica, recordamos el martirio del Padre Carlos del que se están cumpliendo 52 años”, explica Armando.

“Sabíamos que se venía un operativo. Está pasando una vez por semana, operativos de la Agencia Gubernamental de Control (AGC) y de Espacio Público que consisten en sacar todo lo que está en las veredas, en el espacio público, entre comillas, y llevárselo. A todos los compañeros y compañeros cartoneros que tienen carros, se los secuestran. Aquel que hacía tortillas para vender también, le secuestran la parrillita”, narra el dirigente de la CTA.

En otros barrios el operativo contó además con topadoras y camiones para demoler los locales o instalaciones comerciales consideradas ilegales, secuestrar mercadería y llevarse los materiales producto de la demolición. Denuncian que en algunos casos se derribaron espacios comunitarios.

El operativo de ayer fue por la noche y se multiplicó en distintos barrios: el padre Ricciardelli (la villa 1-11-14) del Bajo Flores, en la 21-24, en Zavaleta, en el barrio Cildañez, en el barrio Ramón Carrillo, “pero el más desmesurado fue el de la villa 31, donde tuvimos el privilegio de que el Jefe de Gobierno viniera a nuestro barrio con un discurso totalmente xenofobo, clasista, de limpiar, de barrer, de poner orden. Vino a provocar, a provocar y someter a un barrio que tiene historia y tiene tanta historia que es más vieja que el Obelisco”.

El Jefe de Gabinete de Ministros de la Ciudad, Gabriel Sánchez Zinny, fue parte del desfile publicitario por la 31. A este funcionario reportan los agentes que antes dependían de Espacio Público (identificados con chalecos verdes) que hostigan a puesteros y gente que realiza venta callejera. Es el jefe de la patota.

“El Gobierno de la Ciudad tiene que estar presente en nuestros barrios, pero no de la manera en que estuvo anoche, generando estigmatización. Lo invitamos al barrio a las 5 de la mañana para ver cómo los vecinos y las vecinas salen a laburar. O para que vea cómo es un día de tormenta de verdad, cómo luchamos cuando entra el agua en nuestras casas”, sostuvo en el programa Buenas tardes china Fidel Ruiz, vecino del barrio Zavaleta y referente de La Poderosa.

“Esta política que lleva adelante Jorge Macri es totalmente represiva, no tiene ningún tipo de lógica. Elige a los más pobres de la ciudad como su enemigo. Y ese enemigo se está organizando, esos vecinos se están organizando. Este sector de la sociedad ahora lo está empezando a repudiar”, reflexiona Armando desde las puertas del Ministerio de Desarrollo Social, en la Ciudad Oculta del barrio de Lugano, donde esta mañana distintos movimientos sociales exigieron la continuidad del trabajo de los cooperativistas que limpian y se organizan en los distintos barrios, a los que también se está amedrentando y persiguiendo. “Es una política totalmente represiva que pretende expulsar a todos los pobres de la ciudad”.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS) emitió un comunicado en el que señala la gravedad de los hechos: “Se trató de procedimientos masivos realizados sin investigaciones previas conocidas ni controles judiciales, con un despliegue orientado más al impacto televisivo y en redes sociales que a una política criminal seria. Este tipo de intervenciones despliega sobre las personas que viven en villas y barrios populares prácticas de control estatal que serían impensables en otras zonas de la ciudad en las que también se cometen irregularidades y delitos de distinto tipo”.

En su perfil de X el jefe de gobierno porteño hace gala de su política de “ley y orden”. “Ninguna persona de bien tiene por qué vivir con miedo. Los únicos que tienen que tener miedo son los delincuentes”, sostiene en un posteo Macri, el primo. ¿Por qué no habría de temerse el avance de una tropa de gente encapuchada, con escudos y armas largas a la vista? ¿Por qué avanza rodeado de policías armados hasta los dientes? ¿Por qué tiene esa cara de susto cuando las vecinas le gritan que deje de hacer campaña?

“Se trata de una ofensiva contra la existencia misma del modo de vida villero, informal e irregular, en el marco de un cálculo político que busca rédito electoral. La espectacularización preelectoral de estos operativos convierte a las personas en rehenes y su sufrimiento en parte de una escena de marketing político personalizado en Macri”, señala el CELS en un párrafo de su comunicación.

Una ciudad para pocos

Este sábado las organizaciones de todas las villas porteñas se reunirán en asamblea a definir un plan de lucha para enfrentar las políticas de Macri. 

“Se está metiendo con el cotidiano de nuestros barrios. Todos estamos en una situación de extrema crisis, donde para buscar el plato de comida hay que salir a vender desde tortilla hasta comida callejera. Todo eso está por desaparecer y es parte de la idiosincrasia de nuestros barrios. Macri está queriendo destruir todo eso porque considera que la ciudad de Buenos Aires no debe tener el estilo de vida de nuestros barrios populares, algo que desconoce y aborda desde el prejuicio y el desconocimiento”, explica el referente ceteatista.

El ejecutivo porteño está avanzando al filo de la ley y sin legitimidad. Utiliza como verdaderos grupos de tarea a los empleados de la AGC y de Espacio Público, que se encargan de perseguir en toda la ciudad la venta ambulante, a la gente que se la rebusca en la calle o a los comercios precarios de las villas, y atrás de ellos va la Policía de la Ciudad dispuesta a intervenir violentamente cuando la discusión sube de tono o a la mínima y lógica resistencia.

En el barrio 31 se produce un ejemplo de la necedad y el prejuicio guiando la política gubernamental. La AGC clausuró todos los negocios que vendían garrafas en una urbanización en la que no hay gas de red.

Es evidente que esta política punitivista que criminaliza a la población más postergada de los sectores populares no tienen novedad alguna. Ya al comenzar la gestión del primo Macri, su secretario de Seguridad, Diego Kravetz, hacía gala de una política de razzias y operativos espectacularizados en las villas. Entonces el Mapa de la Policía elaboró este reporte de la situación.