Redacción Canal Abierto | Los trabajadores de la Educación que iniciaron ayer un paro nacional de 48 horas, confluyeron hoy en la ciudad de La Plata, donde se desarrolla la paritaria testigo para gran parte del país. Confluyeron maestros, docentes secundarios, universitarios, auxiliares y estatales.

La protesta fue convocada originariamente por los gremios nacionales docentes, ante la ausencia de la paritaria nacional establecida por ley que garantiza un salario mínimo. Además, rechazan el techo salarial del 18% que intenta imponer María Eugenia Vidal con proyección al resto del país.

Puntualmente en la provincia de Buenos Aires, hoy se cumplió la octava jornada de paro en nueve días. La última oferta del Ejecutivo en paritaria contemplaba un aumento del 19% en tres cuotas y un pago por única vez de $500. Sin embargo, ayer en conferencia de prensa, Vidal anunció que decretará un bono único que oscilará entre los $1500 y $3550 en concepto de adelanto, más reconocimiento a los docentes que durante febrero hayan ido asistido a las escuelas todos los días.


Silvia Martín, de SUTEBA La Matanza, denuncia que policías exigen el nombre de los docentes en huelga


Los trabajadores de la Educación, en tanto, demandan la pérdida de poder adquisitivo del año pasado (evaluada en un 10%), más la cobertura de la inflación proyectada para 2017, estimada en un 25%.

Las organizaciones docentes bonaerenses marcharon hoy a la sede del gobierno provincial en La Plata, donde confluyeron con los sindicatos de la CTA Autónoma que convocaron a una jornada de lucha. Entre ellas, la CONADU Histórica (docentes universitarios), ATE (auxiliares de la educación) y CICOP (profesionales de la Salud pública, cuya federación nacional -FESPROSA- también convocó a un paro por reapertura de paritarias).

“Es muy importante haber alcanzado ese acuerdo y habla de la madurez de las organizaciones sindicales para interpretar el deseo de los trabajadores y trabajadoras en un momento donde la crisis se descarga sobre los asalariados”, manifestó el titular de la CTA Autónoma bonaerense, Oscar de Isasi.

El grado de unidad alcanzado por los trabajadores es una clara demostración de fuerza frente a los intentos de Vidal de dividir a los docentes de sus dirigentes con un sistema de premio y castigo, y a los sindicatos de la sociedad.

Durante la conferencia de prensa, la gobernadora señaló que “los docentes no tienen vocación de diálogo sino de conflicto”, que la discusión “impide que los docentes puedan cobrar” un aumento y que no es candidata ni le importaría perder una próxima elección. Abogó, también, porque los dirigentes sindicales hagan público algún eventual interés personal independiente a la negociación. En definitiva, nada de lo que los trabajadores puedan endilgarle a Vidal en un sentido contrario.

En otro tramo de las declaraciones, el Ministro de Economía Hernán Lacunza, sentado a su lado, extorsionó a los docentes explicitando el descuento que afectaría a sus salarios por cada día de paro. Lo mismo hizo Vidal luego con los sindicatos que el domingo y martes desoyeron la convocatoria a conciliación obligatoria. Dijo que el ministerio de Trabajo “está trabajando en el tema”, en relación a las posibles sanciones.

Si bien es cierto que la Cámara de Apelación en lo Contencioso Administrativo de La Plata habilitó la conciliación obligatoria luego que fuera revocada por el juez Luis Arias, éste expresó: “La medida de la Cámara no revocó mi fallo acerca de la conciliación obligatoria, sino que, en un trámite inaudito y fuera de todo marco procesal, `suspendió´ la medida sin expedirse al respecto; tal como lo hizo con el aumento tarifario y otros fallos de mi juzgado”.

Los trabajadores han determinado seguir su doctrina. Entienden que la conciliación es un instrumento de apriete del gobierno (que es juez y parte en el conflicto) para levantar la medida de fuerza. Dirigentes de ATE y SUTEBA anticiparon que no irán hoy la reunión convocada por Vidal para las 17. Sí esperan ser llamados a un encuentro paritario.

Nuestros temas