Redacción Canal Abierto | Si bien las declaraciones del presidente Mauricio Macri en Santa Fe sobre el conflicto de SanCor terminaron por calentar los ánimos y empujaron al sindicato lechero a un paro nacional de 24 horas, no fueron un error de cálculo. Muy por el contrario.

“Los avances de Atilra” (Asociación de Trabajadores de la Industria Láctea)” generaron “un convenio casi inviable” para la industria, y representan uno de los males que llevaron a la cooperativa lechera a “una situación de quebranto absoluto”, lanzó Macri durante su visita a la capital santafecina. Con este planteo, le agregó otra página al libro de Cambiemos que ya acumula muchos y distintos modos de decir que los costos laborales son siempre el problema. Pero también empujó una decisión unánime entre los 400 delegados y miembros de la comisión directiva del Atilra: un paro nacional por 24 horas de la industria lechera, que se lleva adelante desde hoy a las 0 horas con una adhesión total, según afirmaron desde el gremio.

Sin embargo, para las huestes de Cambiemos esta crisis tiene cara de oportunidad. Al menos es lo que ha sido para el actual vicejefe de Gabinete, Gustavo Lopetegui, cuando ocupaba la presidencia del directorio de la entonces cooperativa láctea Milkaut, que pocos años luego de su gestión terminó malvendida a la francesa Bongrain Internacional y convertida en una sociedad anónima.

Demasiadas coincidencias

Fue entre 2003 y 2004 cuando, junto a su primo José María Chemes –actual presidente del Mercado Norte de Santa Fe y también miembro del directorio en esos años- Lopetegui impulsó una serie de maniobras que incluyó una reforma estatutaria para que Milkaut pudiera comprar la leche a los tamberos en forma individual. De esta manera extinguió la fuerza de negociación que la cooperativa de productores tenía en la unidad. La reforma fue posible gracias a que la dupla Lopetegui-Chemes le ocultó a los socios el informe de consultores externos que la desaconsejaban.

Luego vino el vaciamiento, que se realizó de forma indirecta: compraron otras firmas, clientes de Milkaut, que fueron quebrando, lo que significó la cesación de pagos a la propia Milkaut cuyas cuentas dejaron de cerrar.

Pero la empresa donde Lopetegui y Chemes debutaron en la industria láctea fue Pampa Cheese, que produce quesos con una capacidad de 7000 toneladas al año. Hasta diciembre de 2015, Lopetegui fue su director y presidente; y su par, Mario Quintana, y el secretario de Comercio, Miguel Braun, los directores suplentes. Hoy en día, si bien ellos no firman, su composición societaria abunda en apellidos que integran el Gabinete de Cambiemos. Desde allí, siguen con interés los vaivenes de SanCor y también sus desgracias, como la paralización de la planta de Moldes que está inactiva desde el 1º de abril. Y desde allí también, tejen los hilos para evitar un acuerdo de salvataje.

Por su parte, en su discurso de ayer Macri sostuvo que si no se llega a un acuerdo con el sindicato, “habrá que salir a buscar un socio para la cooperativa”. Y abrió así la puerta a la paulatina conversión de la cooperativa, que emplea a 4 mil personas en 16 plantas distribuidas entre Córdoba y Santa Fe, en una sociedad anónima. Cualquier similitud con Milkaut no es pura coincidencia.

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