Redacción Canal Abierto | Según cifras del INDEC, el 34 por ciento de los bonaerenses son pobres y el 7,5 indigentes, mientras que alrededor de 800 mil están desocupados (111.179 se sumaron durante la gestión Cambiemos). Estos datos recientes dan una noción de la delicada situación social que vive la provincia de Buenos Aires y, siendo este el distrito más populoso, la Argentina.

A la hora de afrontar una problemática compleja y extensa como es la inseguridad ciudadana, la gobernadora Vidal elige no priorizar medidas sociales sino orientar los esfuerzos hacia acciones punitivas. Es por ello que en el día de hoy encabezó un acto público para anunciar la salida a la calle de los casi 800 efectivos que habitualmente cumplen tareas de cuartel.

No es casual que este y otros anuncios similares surjan en un año electoral, sobre todo cuando la mayoría de las encuestas de opinión pública colocan al flagelo de la violencia urbana o inseguridad como una preocupación de primer orden para los bonaerenses.

“El autoritarismo simpático de Cambiemos encuentra en la inseguridad un punto de apoyo para legitimarse”, opina Esteban Rodríguez Alzueta en diálogo con Canal Abierto.

El abogado y magister en Ciencias Sociales de la Universidad Nacional de La Plata, y docente en posgrados sobre sociología del delito, violencia e inseguridad, interpreta que “ante un Estado ausente en temas que debieran ser su razón de ser, la Seguridad se presenta como uno de los pocos ítems merecedores de atención y de votos. Es decir, que si los gobiernos no pueden hacer política con la salud, la educación o la vivienda, uno de los pocos temas que le quedan para presentarse es el combate contra la inseguridad, aunque ello implique atizar el miedo y la estigmatización de sectores vulnerables”.

El espectáculo montado hoy por la Gobernadora no es nuevo, ni mucho menos un rasgo singular de la gestión Cambiemos. Hace tiempo que la seguridad se ha convertido en la vidriera de la política. “En esta materia el kirchnerismo tampoco supo construir políticas distintas o consensos que hayan sido efectivos”, opinó Rodríguez Alzueta.