Redacción Canal Abierto | Crónica fotográfica de Luciano Dico | El colectivo Ni Una Menos marchó por las capitales del país contra la violencia patriarcal y contra la violencia del Estado, la represión y criminalización; por trabajo digno, el fin del ajuste, la exclusión y el endeudamiento. Por la inexistencia de femicidios, travesticidios, trata. Y por la implementación del aborto legal seguro y gratuito.

En un documento leído de espaldas a la Casa de Gobierno, las manifestantes demandaron al Estado (nacional y administraciones provinciales) “políticas integrales de prevención de la violencia patriarcal y respuesta adecuada a las víctimas”. Y aclararon “nunca pedimos  el endurecimiento de las penas: tampoco menos libertades”.

Valorizaron, asimismo, cómo aquel 3 de junio de 2015 impulsó una marea feminista con réplicas en España, México, Brasil, Perú, Polonia, Italia, Estados Unidos y el paro internacional de mujeres que reunió a más de 50 países en todo el mundo. “La marea feminista no se detiene”, expresaron.

“Sin embargo, a nuestra marea, el Estado le responde con represión. A nuestras demandas, con manipulaciones. Quieren convertir la lucha de las mujeres en adorno cosmético de una política excluyente antes que en efectivas estrategias de cuidado de la vida. El Estado participa del pacto de complicidad machista que incluye al femicida, pero también a los agentes judiciales machistas que no creen en la palabra de la víctima, los medios de comunicación que solo nos reconocen como víctimas para su show del horror, los políticos que nos usan de excusa para quitar derechos. No sólo las demandas del 3 de junio siguen sin cumplirse. Peor: el ritmo de los femicidios y travesticidios se aceleró, no tenemos un sólo día que no esté marcado por el duelo. Y también empeoraron nuestras condiciones de vida: nos sustrajeron derechos y múltiples amenazas se ciernen sobre nosotras y sobre todxs. Hoy en la argentina, dos presas paradigmáticas, Higui, presa política del patriarcado por defenderse de sus violadores, y Milagro Sala, por protestar contra el gobierno, son demandas inclaudicables de este movimiento”, sentenciaron.