Redacción Canal Abierto | “Desde 1985 a 2006 gobernó un decreto supremo de libre contratación y despidos, sin causa ni protección. No había acuerdo entre partes. Evo Morales lo deroga y establece derechos laborales. Pero es insuficiente”, expresa Hernán Clavel.

El entrevistado fue invitado por las asociaciones latinoamericana y argentina de abogados laboralistas, para disertar sobre la clase trabajadora, el movimiento sindical y el derecho laboral, en el hotel Quagliaro de la Asociación Trabajadores del Estado.

Clavel explica las tensiones propias que emergen en un modelo de inclusión enmarcado en relaciones de producción capitalistas. “Evo Morales sabe que no tiene un cheque en blanco y los trabajadores reconocen que no van a sustituirlo por un gobierno de derecha”, sintetiza.

“En Bolivia hay una cultura del incumplimiento de las obligaciones patronales, que también le competen al Estado. Por ejemplo, no hay una nueva ley general del trabajo. Los asalariados del campo están aun desprotegidos. El gobierno da aperturas, por la presión social”, agrega.