Por Federico Chechele | La bajeza periodística de Periodismo Para Todos de plantar a un pibe para instalar nuevamente la baja de edad de imputabilidad, idea que deambula por los escritorios de la Casa Rosada, más la respuesta inmediata del Movimiento de Trabajadores Excluidos y la explicación detallada de Lanata en su programa de anoche (nadie se toma tanto tiempo para explicar algo que se hizo bien a no ser que se haya hecho mal), nos llevan a un terreno para discutir las propuestas que el poder necesita.

Lo mismo sucede con la emboscada que el Congreso Nacional le asignó al ex ministro Julio De Vido para quitarle los fueros parlamentarios a semanas de las elecciones Primarias. Lejos está este medio de defender al cajero de un gobierno acusado de múltiples hechos de corrupción, pero la disputa entre “la honorabilidad de la Cámara” que declama el oficialismo y la “persecución política” con que se ampara el ex ministro, son balas de fogueo para algo tan serio como lo son las herramientas de la democracia.

¿Qué es lo que le importa a la gente? Semanas atrás, Canal Abierto realizó un informe sobre la cantidad de despidos que hubo sólo en junio. Ese material dio tantas vueltas por las redes sociales que, con sorpresa, volvió a la redacción. Es el tema que sí le interesa a la gente, porque todos tenemos un familiar, amigo o vecino que durante este año y medio quedó en la calle.

Y sigue. La bandera de largada que agitó el Gobierno despidiendo a miles de trabajadores estatales abrió la puerta para que las empresas, sin temor a represalias, copien el modelo del Estado y, ante cualquier eventualidad, decidan achicar por donde más duele: los trabajadores.

Algunos por su propia lógica empresarial, otros por la apertura de importaciones, otros por la caída del consumo, otros por el dólar. Y así, el país quedó ahogado en la peor de sus miserias:

  • Si bien el empresariado y los gobiernos de turno fomentan una relación de ganancias, en el contexto actual esto se propaga a una situación inédita: 7 de cada 10 funcionarios de la primera y segunda línea del gobierno nacional son o fueron representantes de empresas extranjeras en nuestro país
  • Desde los ´90 la Argentina se transformó en una potencia mundial agroalimentaria, sin embargo, en nuestro país se duplicó la pobreza y el hambre
  • Hay más dinero en el exterior que la deuda contraída por el país
  • 17 millones de trabajadores (el 60%) gana menos de 9 mil pesos

Lamentablemente aquel informe que Canal Abierto realizó en junio se puede hacer simétricamente por mes, ya que, en las últimas semanas, las empresas continuaron despidiendo trabajadores y bajando sus persianas:

  • En Cresta Roja, la semana pasada despidieron a 50 operarios y hoy cerraron las puertas para los mil restantes
  • Hoy también se realiza un paro en el ingenio La Esperanza para defender los 1080 puestos de trabajo ya que se anunció un recorte de la mitad del personal
  • La empresa química Carboclor despidió a 130 trabajadores
  • Hubo 100 despidos en el Astilleros Ultrapetrol de Santa Fe
  • Días atrás se difundió que en menos de dos años se perdieron 5.400 puestos de trabajo en los supermercados
  • Además cerró la distribuidora de Sancor en Puerto Madryn dejando una docena de trabajadores en la calle
  • Y la Algodonera Avellaneda anunció el despido de un candidato a delegado en la Vicentin SAIC

Despidos, flexibilización laboral y violación de los convenios colectivos de trabajo. Un esquema que sigue funcionando como previa a lo que pronto se avecina: ajuste fiscal, dólar más caro, más tarifazos y reformas en las leyes laborales y en el sistema previsional. Un país pensado al que le sobra 10 millones de personas.

 

Foto de portada: Luciano Dico (Tw. @dicoluciano)