Redacción Canal Abierto | Así como las redes sociales contribuyeron a instalar la desaparición de Santiago Maldonado en la agenda informativa, los últimos días fueron estas mismas herramientas –sumadas al bombardeo informativo de los medios masivos- las que sostuvieron la principal hipótesis del Gobierno sobre el caso: que la persona apuñalada por el puestero de Benetton, en Epuyén, era el artesano.

Pero la Justicia Federal en Esquel dio a conocer un estudio que echa por tierra la única línea de investigación sólida que alejaba las sospechas que pesan sobre la Gendarmería. El estudio, del Servicio de Huellas Digitales Genéticas de la Facultad de Farmacia y Bioquímica de la UBA, confirma que el herido en la estancia El Maitén no era Maldonado, de acuerdo con los cotejos genéticos entre las muestras de ADN obtenidas en el puesto y las extraídas a los padres de artesano desaparecido.

“(El centro de investigación) informó que el perfil genético de la persona que habría sido herida el 21 de julio de este año durante el ataque sufrido por Evaristo Jones en cercanías de Epuyén en la provincia del Chubut no tiene coincidencia con el perfil genético de un hijo biológico de Enrique Aníbal Maldonado y Stella Maris Peloso. El estudio fue requerido en el marco del Expediente FCR 8233/2017 “MALDONADO SANTIAGO ANDRÉS S/HABEAS CORPUS”, indica el informe dado a conocer ayer.

En tanto, tres testigos prestaron testimonio esta mañana ante el juzgado que lleva adelante la investigación de la desaparición, y ratificaron sus dichos frente a la Procuraduría contra la Violencia Institucional. “A Santiago Maldonado se lo llevó Gendarmería”, sostuvo uno de los integrantes de la comunidad mapuche que estuvo presente durante la represión de los gendarmes a la comunidad Pu Lof en Resistencia de Cushamen. También declararon una de las voceras de la comunidad y otra testigo que estuvo en el momento en que Maldonado fue visto por última vez, el 1 de agosto, sobre la ruta 40. Los tres quedaron confirmados en el expediente principal del caso.

“Lo que no queremos es violencia”

Hasta hoy, la especulación oficial establecía que el joven había sido herido por un cuchillazo del puestero Evaristo Jones en la madrugada del 21 de julio, cuando se defendió del ataque de dos encapuchados que habían ingresado a la estancia de la multinacional Benetton. Tal hipótesis fue alentada por la ministra de Seguridad Patricia Bullrich, quien también afirmó que su jefe de Gabinete, Pablo Noceti, “estaba de paso” en la represión aquel día. Sin embargo, en un audio del 26 de julio que se conoció hoy, el mismo Noceti decía en Radio Nacional Esquel, que le “preocupaban” los “acontecimiento de violencia” ocurridos por entonces, y advertía que “en la medida en que haya delitos federales por investigar, tendríamos que intervenir”.

Mientras –y quizá como respuesta a los últimos acontecimientos-, el jefe de Gabinete, Marcos Peña, respaldó a Bullrich, sobre cuyo trabajo dijo estar “muy contentos”, pese a que la renuncia de la ministra fue el pedido más escuchado en la marcha del viernes. Sobre el joven desaparecido, argumentó que “desde el primer día el Gobierno ha dicho que todas las hipótesis están abiertas y en el caso, incluso que Maldonado haya muerto a manos de la Gendarmería”.

Por su parte, y luego de tres semanas de silencio, el presidente Mauricio Macri habló sobre el caso. A la salida del Teatro Colón, donde el público le preguntó a los gritos “¿Dónde está Santiago Maldonado?”, consultado por la prensa sólo improvisó: “Lamento, lamento mucho porque estamos en un momento donde lo que no queremos es violencia”. Nada dijo sobre la que fue desatada por la Policía de la Ciudad tras la marcha a un mes de la desaparición, sobre la que abundan los testimonios, videos y denuncias.

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