Redacción Canal Abierto | Antigua y Barbuda, Aruba, Bahamas, Barbados, las islas Bermudas, Islas Caimán, Dominica, Granada, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, Isla de San Vicente y Trinidad y Tobago; Labuán; las Islas Cook, Islas Marshall, Samoa y Vanuatu; Malta y Líbano. Además de territorios ignotos para la mayoría de los argentinos, el denominador común entre estos pequeños países es que -según una nueva mega filtración de documentos- en ellos se radican un sinfín de sociedades offshore.

Políticos, empresarios, deportistas y músicos de todo el globo se vieron salpicados por esta nueva filtración de 13,4 millones de documentos provenientes de dos grandes estudios jurídicos dedicados a proveer servicios offshore: Appleby (Islas Bermudas), y Asiaciti Trust (de Singapur).

Tal como sucedió con los Panamá Papers (sobre la operatoria y los clientes de la firma de abogados panameña Mossack Fonseca), ahora también los primeros coletazos golpean al mundo de la política: entre los documentos figuran desde la reina Isabel de Inglaterra hasta miembros del gabinete del presidente Donald Trump. A nivel local, y de la misma forma que en 2016 salpicó a Mauricio Macri, hoy esta filtración pone en la mira a los ministros de Finanzas y Energía, Luis Caputo y José Aranguren. 

No causa demasiada sorpresa la fuerte presencia de empresas y figuras públicas argentinas entre los implicados. Es más, en septiembre de este año un informe de la Oficina Nacional de Investigación Económica estadounidense revelaba que nuestro país era el 5º país del mundo con mayor parte de su PBI en cuentas offshore.

Sin embargo, las repercusiones de esta mega filtración no parecen circunscribirse únicamente al ámbito público o político. Lo deja en claro el caso de la multinacional Glencore, poseedora en Argentina de proyectos mineros como Alumbrera (Catamarca) y El Pachón (San Juan), además de otros emprendimientos de tipo agro exportador como la planta de oleaginosa Grupo Moreno en Bahía Blanca y Molinos Libres en corrientes. Se trata ni más ni menos que de la primera comercializadora de materias primas a nivel global y de la cuarta empresa minera más grande del mundo. Con presencia en mas de 50 países, en Latinoamérica Glencore lleva operaciones en nuestro país, Bolivia, Chile, Colombia y Perú.

Según una investigación especial de la periodista Sandra Crucianelli para diario Perfil, a través de 6 firmas offshore radicadas en Bermuda y Caymán (Glencore El Pachon Limited, Pachon Project Limited, Glencore Grain Hamilton, Glencore Finance Limited, Glencore SA Holdings Limited y Glencore South America Limited) este gigante fuga capitales y evade impuestos de forma sistemática.

Si bien de por sí la actividad minera en Argentina goza de una presión tributaria casi nula – sobre todo luego de que por decreto, en marzo de 2016, Mauricio Macri eliminara las pocas retenciones que otrora representaban para el Estado algo más de 200 millones de dólares anuales-, sería muy complejo cuantificar la evasión fiscal en que habría incurrido Glencore durante todos estos años la multinacional.

Esta investigación no sólo hecha luz sobre estas fraudulentas maniobras financieras e impositivas, sino que también da cuenta de los numerosos beneficios tributarios que gobierno nacional y provincias otorgan a la multinacional:

*Tope de regalías del 3% (artículo 22 de la Ley 24.196)

*Congelamiento de impuestos nacionales, provinciales y municipales por 30 años y 5 años de gracia sin pagarlos (artículo 8 de la Ley 24.196)

*Descuento del impuesto a las ganancias en tareas de exploración, compra de equipos, maquinarias y vehículos (artículo 12 de la Ley 24.196)

*Descuento del 100% del impuesto a los combustibles líquidos (Ley 23.966)

*Devolución anticipada y financiamiento del IVA (Ley 24.402)

*Reembolsos por las exportaciones embarcadas en puertos patagónicos (Ley 23.018)

*Exención del impuesto al cheque (Decreto 613 de 2001)

*Evolución de los créditos fiscales del IVA (Ley 25.429)

*Eliminación de gravámenes y tasas municipales que afecten directamente a la actividad e impuesto a los sellos (Ley 24.228).

Un dato de color que aporta Sandra Crucianelli en su investigación es que Glencore fue creada por Marc Rich, un comerciante belga que en los Estados Unidos fue sindicado por evasión de impuestos y extorsión. Producto de tales acusaciones fue durante décadas uno de los fugitivos más célebres del mundo.

El equipo argentino que trabajó Paradise Papers con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ) fue integrado por Hugo Alconada Mon, Maia Jastreblansky, Iván Ruiz y Ricardo Brom por el diario LA NACION. También por Mariel Fitz Patrick (América), Emilia Delfino (Perfil) y Sandra Crucianelli.

Sociedades offshore = fuga y evasión impositiva

No es un delito en sí mismo la creación de una sociedad o cuenta offshore. No obstante, el fín de esta operatoria tiene como objetivo el flujo de capitales que en su mayoría no fueron declarados en el país de origen.

El propio Banco Mundial determinó que “en la gran mayoría de casos de corrupción, financiación del terrorismo, lavado de dinero y fraude, los vehículos corporativos (ya sean compañías, fideicomisos o cualquier otro tipo de estructura) se utilizan para esconder la identidad de las personas involucradas en la corrupción”.

en octubre

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