Redacción Canal Abierto | Tras 10 años de su nacimiento en Córdoba como respuesta al aumento desmedido de la violencia y persecución policial hacia los sectores populares, “La Marcha de la Gorra” tendrá su primera edición en la Ciudad de Buenos Aires el próximo jueves 23 de noviembre, cuando un centenar de organizaciones se movilicen al Congreso Nacional para rechazar el aumento de la represión a la protesta social, el recrudecimiento de la criminalización de la pobreza y las políticas anti populares del Gobierno nacional.

La Marcha se transformó a través de los años en un suceso cultural amplio y diverso que logró una sorprendente masividad con una llamativa heterogeneidad política. En los últimos años se multiplicó en distintas provincias y ciudades como Río Cuarto, Mina Clavero, San Francisco, Villa María y Villa Nueva, Sierras Chicas, Jesús María y Colonia Caroya (Córdoba), La Plata, Tandil y las dos marchas en Mar del Plata (Buenos Aires), y San Fernando del Valle de Catamarca.

En conversación con Canal Abierto, Adrián Lutvak, presidente de la Federación Universitaria Buenos Aires, explica los motivos que llevaron a los distintos sectores a construir la convocatoria:

“Vemos una política represiva cada vez más fuerte, que con el triunfo de Cambiemos se profundizó mucho. Nos parece importante realizar en la ciudad una jornada político-cultural que pueda denunciar ese avance y al mismo tiempo mostrar a los distintos actores afectados por la represión. Mostrarnos con nuestra cultura, con nuestros discurso, con nuestras representaciones y hacerlo de la manera más masiva posible”.

La movilización, que partirá a las 16 horas de 9 de Julio y Avenida de Mayo hacia el Congreso, servirá también para denunciar el intento de reinstalar el debate en torno a la “inseguridad” con el consiguiente pedido de más policía y reducción en la edad de punibilidad, entre otros retrocesos en materia de derechos humanos.

“Hay una política distinta en relación a la protesta. Hubo muchas marchas en las que hubo detenidos: en la del 8 de marzo y en la del mes de Santiago Maldonado hubieron incidentes claramente provocados por infiltrados y después razzias o detenciones arbitrarias”, explica Lutvak.

Y agrega, en relación a la convocatoria porteña: “También hubo una unificación de la policía que llevo a un control político y a una línea represiva más fuerte. El gobierno de Mauricio Macri tiene el record de personas afectadas en casos de violencia institucional. En estos dos años una avanzada represiva general que la marcha va a rechazar y visibilizar”.

Primera Marcha de la Gorra en la Ciudad de Buenos Aires, jueves 23 de noviembre, 16 horas: “Cuando la gorra crece, nuestros derechos desaparecen”.

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