Redacción Canal Abierto | Luego de más de seis años de la desaparición de Daniel Solano en Río Negro, ayer pudo declarar el padre del trabajador golondrina salteño, en el juicio que tiene como imputados a siete policías de la provincia, que comenzó el 20 de febrero, en el marco de una acusación a la mega exportadora Expofrut.

La audiencia

Gualberto Solano realizó un conmovedor relato sobre los días posteriores a la desaparición, y rechazó las versiones iniciales con las que las fuerzas de seguridad y autoridades políticas intentaron desviarlo de la búsqueda cuando llego por primera vez a la zona.

Detalló los engaños a los que fue sometido, cómo le devolvieron la ropa, cuando le decían que su hijo se había ido a Las Grutas, después a Neuquén, etc. La declaración resulta de vital importancia en la investigación ya que revela la trama de encubrimientos que se desplegó luego del crimen.

El hombre recordó los intentos del “puntero” (el sujeto que reunía a los empleados “golondrina” en Salta) por convencerlo de que su hijo se había ido de viaje: “Me llevaron a la terminal, me mostraban un video pa

ra que vea que (Daniel) había sacado boleto, pero en ningún momento sacó. Después me llevaron a la fiscalía y me mostraron otro video en el que él subía al colectivo, pero no era él”, dijo Solano padre, que crió solo a Daniel y su hermana en la ciudad de Tartagal.

También aseguró conocer a los acusados Berthe y Martínez.

En conversación con Canal Abierto, Sergio Heredia, uno de los abogados de la familia Solano, explicó la importancia de la amplia acusación: “en la audiencia de ayer, los abogados de algunos policías pidieron la nulidad parcial de nuestra acusación, ellos querían descartar la existencia de una asociación ilícita, la explotación laboral y la trata de personas, porque nosotros pensamos que esos son la causal de la muerte, entonces ellos querían sacarlo, protegiendo a la empresa Expofrut, para que quede como un homicidio simple, que parezca como que se les fue la mano a los policías. Nosotros nos opusimos y por suerte el tribunal rechazó ese planteo”.

Los jueces María Evelina García, Oscar Gatti y Gastón Martín integran el tribunal en el juicio por “privación ilegítima de la libertad y homicidio calificado” del trabajador salteño.

Minutos antes de que los testigos de identidad reservada comiencen a declarar, se dieron a conocer sus datos. Para garantizar la presencia en las audiencias, los nombres de los testigos se preservan hasta el momento de declarar.

En ese momento, uno de los imputados tomaba nota. “Los testigos están aterrados, es muy difícil sentarte ante el Tribunal y ver a 7 policías, que están libres, anotando tu nombre, que se ocupan de amedrentar, por eso es difícil ubicar a los testigos”, alertó Heredia, sobre el sinsentido de la libertad de los policías acusados por desaparición forzada seguida de muerte.

Los medios locales destacaron que uno de los testigos habló de la última noche de Daniel, en el boliche Macuba, de Choele Choel. Dijo haberlo visto cerca de la puerta de ingreso al local bailable, junto a “dos o tres policías” de la custodia del lugar. Afirmó que le llamó la atención que el dueño de Macuba saliera por una puerta de emergencia, hablara con los efectivos y volviera a entrar por la puerta principal. Luego vio llegar una camioneta blanca de la que se bajaron cuatro agentes más. Y aseguró que se dio cuenta que era Solano por las fotos que circularon dos días después.

La investigación

“La acusación nuestra es mucho más completa que la del fiscal, que no se centra en el porqué de la muerte ni en quienes son los autores ideológicos, nosotros sí”, dice el letrado, que comparte la representación de la familia Solano con Leandro Aparicio. “Es el juicio más grande que tiene la Argentina en este momento, y está totalmente tapado porque está metido Expofrut, la empresa del embajador que designó Macri en Estados Unidos”.

Se refiere a  Fernando Oris de Roa, empresario de agro-negocios, ex funcionario del Ministerio de Modernización del gobierno de la ciudad de Buenos Aires, que presidió e integró los directorios de la cerealera Continental, la exportadora de limones San Miguel en Tucumán, la frutícola Expofrut en Río Negro, la destilería de aguardiente PDA y la avícola Avex, la compañía Orocobre de explotación de litio en el salar jujeño de Olaróz y la inversora Toolbox, entre otras empresas, que reemplazó a Martin Lousteau como representante diplomático en EEUU.

Sobre la compañía, el abogado Sergio Heredia explica que “nosotros acusamos a la empresa, ese es el móvil, lo matan para que no se descubra la estafa a la cual son sometidos miles de obreros, es una acusación de 400 páginas, y mañana van a declarar testigos que ya van a empezar a reconocer a los policías”.

El Juicio

Solano llegó a la localidad patagónica desde el norte, para trabajar en la recolección de Manzanas para la transnacional Expofrut. Allí se encontró que la firma realizaba una estafa a los trabajadores mediante la tercerizada Agrocoecha y comenzó a reclamar por sus derechos y los de sus compañeros. La última vez que fue visto, era sacado por la policía de la discoteca Macuba. Desde entonces no hay noticias suyas, aunque la investigación por la búsqueda del cuerpo sigue avanzando.

“a Solano lo matan en un operativo para-policial, no es que justo estaban los policía en ese lugar, lo fueron a buscar y lo sacaron de ahí, todo planificado entre los empresarios, los dueños y la policía. Participaron muchas personas, y después están los encubridores, entre los que hay jueces, fiscales, policías, empresarios” (Heredia)

Existen expectativas de que los policías imputados se quiebren antes de la sentencia, porque el juicio comenzó mal para las estrategias de los defensores. Las declaraciones de los testigos encubiertos fueron favorables para la querella y ratificaron lo que vienen diciendo hace 6 años.

Se estima que las audiencias testimoniales se extenderán por 5 meses. La querella ha ofrecido 360 testigos.

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