Redacción Canal Abierto | Los alquileres están por las nubes. Sin embargo, las tarifas los superan. Uno de cada tres comercios barriales paga más por gas, luz y agua que por el alquiler.

Además de ese 30%, hay otro 20% de comerciantes que de cada $100 que destinan al alquiler, utilizan cerca de $80 para pagar los servicios públicos. Del 50% restante, la relación es $40 de cada $100.

El dato surge de un informe de la Defensoría del Pueblo bonaerense realizado en distintos puntos de la provincia, que relevó también las expectativas económicas de los vendedores.

Sobre ese punto, el 69% cree que va a estar peor dentro de los próximos seis meses, el 25% piensa que va estar igual y sólo un 6% cree que la situación va a mejorar.

Mientras, el Senado debate la posible aprobación de un proyecto de ley que podría retrotraer las tarifas a noviembre de 2017 y el Ejecutivo se prepara para vetarlo, en el caso de ser aprobado. “El Gobierno tendría que mirar el bolsillo de los comerciantes, estos datos no son sólo números, sino que los aumentos desproporcionados generan incertidumbre en este sector clave, que no sabe cuánto más le aumentarán al mes siguiente; que una de cada tres despensas ya estén pagando más de servicios que de alquiler habla de que la situación sigue  empeorando”, apuntó el defensor del Pueblo, Guido Lorenzino.

La situación se agrava cuando se tiene en cuenta que el 80% de los comerciantes no son propietarios de sus locales, es decir que deben pagar alquileres que, según un reciente informe de la consultora Oikos Buenos Aires, aumentaron un 14% en la Ciudad de Buenos Aires durante el primer cuatrimestre del año. Es decir, un 45% más que la inflación general en el mismo período.

 

 

Una fiesta de ganancias

En promedio, desde diciembre de 2015 hasta la fecha, la electricidad acumuló un suba de 1394%, y el gas subió un 1195%.

Los datos provenientes del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) dan cuenta de un peso sobre los bolsillos que, en muchos casos, se ha vuelto impagable. En la era Cambiemos la inflación total acumuló un 89%. Casi 20 puntos porcentuales por encima del incremento promedio de los salarios, que se ubicó en torno al 69%.

Como consecuencia, el promedio de asalariados destina un 11% de sus ingresos sólo al pago de luz y gas. 

En tanto, las empresas de energía multiplicaron su facturación, de 2016 a 2017, en un 99%. Según datos del Instituto de Pensamiento y Políticas Públicas (IPyPP), sus ganancias brutas se expandieron en un 209% y sus ganancias netas finales lo hicieron en un 772%. Comparado con 2016, una empresa como Edenor expandió sus ganancias brutas en un 2273,3% y Metrogas incrementó sus ganancias netas en un 1148,2%.

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