Redacción Canal Abierto | 180 votos de los 350 diputados del Congreso español decidieron la remoción de Mariano Rajoy de la presidencia de su país, tras seis años y medio de mandato y una moción de censura presentada por el Partido Socialista Español (PSOE).

Al PSOE se sumó el apoyo de Podemos, los independentistas catalanes y los nacionalistas vascos, que votaron a favor alegando que Rajoy no asumió sus responsabilidades políticas luego de que la Justicia condenara al Partido Popular (PP), al que pertenece, por beneficiarse de una trama de corrupción.

El mecanismo que esgrimió el Congreso para obligar a dimitir al presidente debe incluir la propuesta de un candidato que lo reemplazase, que en este caso fue el socialista Pedro Sánchez, quien asumirá este sábado a las 11 ante el rey de España, Felipe VI.

La situación plantea un horizonte de acuerdo necesario para el reciente gobierno si quiere pararse sobre suelo firme. El socialismo tiene 84 votos, menos de un cuarto del total de la Cámara, mientras que el PP y sus aliados liberales de Ciudadanos juntan 169 escaños. Podemos podría aportarle 67 votos. Su líder, Pablo Iglesias, manifestó en ese sentido: “Sánchez tiene un plazo de dos años para convocar a elecciones, aunque difícilmente pueda permanecer ese tiempo en el cargo sin un acuerdo político serio”.

Más allá de la gobernabilidad, España tiene ante sí la necesidad de enfrentar, y resolver, una crisis que, según explicó Rafael Mayoral, diputado de Podemos, a la Revista Cítrica– en realidad son tres: institucional, la crisis social y la crisis territorial. “PSOE tiene que explicar ahora sus propuestas para limpiar el aparato del Estado, para hacer cumplir de verdad las medidas políticas y presupuestarias del Pacto de Estado contra la violencia machista o cómo hará para que el Ministerio de Justicia nunca más intervenga políticamente en la Magistratura”, afirma.

 

Del lado de acá

Con la salida de Rajoy, Mauricio Macri pierde su mayor aliado en Europa, en el momento de mayor debilidad de su gobierno que fue planteado, desde el comienzo, dependiente de las grandes potencias.

Luego de haberle rendido pleitesía al rey de España e intercambiado gentilezas con el presidente saliente, Cambiemos liberó le economía nacional, y con eso todas las restricciones que la protegían de los vaivenes internacionales. Sin ir más lejos, gran parte de la apuesta económica macrista descansa sobre el éxito de un acuerdo Unión Europea-Mercosur, que hoy por hoy es impulsado por un español, Juan Rosell, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE).

Ya sin Rajoy, Macri enfrenta la necesidad de entablar una buena relación con un gobierno que, de acordar con Podemos, adoptará posturas ideológicas que estarán en sus antípodas.

 

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