Redacción Canal Abierto | Casi como respuesta a las palabras del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, quien desestimó el paro “porque no arregla los problemas de los argentinos”, la Confederación General del Trabajo (CGT), la CTA Autónoma, la CTA de los Trabajadores, movimientos sociales y partidos de izquierda impulsaron una huelga nacional que se convirtió en, lejos, la más contundente en años.

Sin trenes, colectivos, subtes, taxis, vuelos de cabotaje, ni bancos, las calles del país este 25 de junio amanecieron desiertas. Sin siquiera el movimiento típico de los domingos ni el olorcito a asado.

Cobertura federal y colaborativa de Canal Abierto

Publicado por Canal Abierto en Lunes, 25 de junio de 2018

Los motivos del descontento social no son pocos: despidos, desocupación creciente, tarifazos y un acuerdo con el FMI que impone como condición saliente un ajuste lapidario para los bolsillos de los estratos bajos y también medios de la población.

Allí se resume el núcleo reivindicativo compartido por la multiplicidad de organizaciones.

Si bien desde la mañana organizaciones de izquierda cortaron el Puente Pueyrredón, uno de los principales accesos a la Ciudad de Buenos Aires desde el Conurbano Sur, mayoritariamente no hubo cortes en la zona metropolitana.

Desde ATE y la CTA Autónoma se impulsaron numerosas actividades a lo largo de todo el país, que se expresaron en marchas por las calles de las principales ciudades y en un acto en el INTI, donde desde hace meses el Gobierno se niega a dar respuesta a los cientos de despedidos del organismo público.

También se manifestaron los trabajadores del Astillero Río Santiago, que ven amenazadas sus fuentes de trabajo, con un corte parcial de la Autopista Buenos Aires – La Plata.

 

“Hoy son millones de trabajadores y trabajadoras los que a través del paro están gritando el repudio a la política económica y social del presidente Macri y de las políticas de ajuste que aplican también los gobernadores y gobernadoras -sostuvo en conferencia de prensa conjunta con la CTA Autónoma, el secretario general de ATE, Hugo Godoy-. Es un grito que reclama el cambio de rumbo de esta política, el rechazo al acuerdo con el FMI que abre las puertas del infierno a una situación de crisis social mucho más aguda y gritando también la decisión de que si no hay cambios en esa política, las medidas de fuerza se han de profundizar”.

 

Por su parte, la CGT, en una conferencia de prensa que arrancó con la palabra de uno de los triunviros, Juan Carlos Schmid, afirmó que la central “ha llegado a esta instancia después de haber agotado todas las instancias de negociación”, que no fracasaron por la negativa oficial a oír los reclamos.

“Hoy la protestas, el malestar, el descontento, han desbordado el encuadramiento sindical. Hoy hay hombres y mujeres, pequeños comercios, que se están manifestando en contra, como han podido, de este modelo económico”, sostuvo el titular de Dragado y Balizamiento. Y resumió: “Paramos para poder seguir trabajando”.

En algún punto, las palabras de Schmid encierran el reconocimiento de que la CGT debió convocar a este paro empujada por el reclamo social que lo pedía sin dilaciones.

Finalmente, y en respuesta al súper ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, quien sostuvo por Twitter que este paro le va a costar a los argentinos 29 mil millones de pesos, el triunviro recordó que en el último mes se han perdido 11 mil millones de dólares “sin ningún paro general en la República Argentina” producto de la especulación y la fuga de capitales. “¿De quién es la culpa de eso? ¿De la CGT?”, se preguntó.

 

 

Lanzamiento

Nuestros temas